Ficciones 2013: la televisión argentina tiene nuevas historias que contar…

13 04 2013

En esta nota, hacemos un poco de zapping y vemos un “pantallazo” de algunas series y miniseries recientemente estrenadas en la televisión argentina. Todas ellas pueden verse en Internet, donde además es factible acceder a material extra (entrevistas, detrás de la escena, etcétera). Pónganse cómodos y escojan cuál les gusta más…

“Los vecinos en guerra” (Telefé)

Una producción de Telefé, junto con Underground y Endemol. Se estrenará el lunes 15 de abril.

Sinopsis: De la mano de los creadores de “Graduados” (2012, Telefé), llega la historia de Mecha (Eleonora Wexler) y Rafael (Diego Torres), los Crespo.

Mecha es una ama de casa de casi 40 años, quien 20 años atrás formo parte de un grupo de estafadores. Trabajaba con Alex (Mike Amigorena), su primer amor, y con Ciro, con quien planeaba y financiaba las estafas. Ante el fracaso de un robo el grupo se disolvió, y Mecha  comenzó una nueva vida lejos de las estafas y de Alex, a quien dio por muerto.

Rafael ignora el oscuro pasado de su esposa: ella nunca le ha contado su secreto. Mientras tanto, él acaba de perder su empleo y decide ocultárselo a su familia.

Una mañana descubren que a la casa más lujosa y cotizada del barrio se muda una nueva familia, los Mayorga. Al verlos, Mecha se da cuenta de que el hombre de la familia no es otro que Alex. Aquí comenzarán a develarse los secretos: tras sucesivas intrigas, Mecha y Rafael tendrán que ir descubriendo quiénes son realmente…

“Historias de diván” (Telefé)

Unitario producido por Yair Dori y basado en dos best- seller del psicoanalista argentino Gabriel Rolón. Se estrenó el sábado 6 de abril.

Sinopsis: Con un estilo similar a su antecesora “En terapia” (2012, TV Pública), cada uno de los 26 capítulos se centra en un paciente y su historia de vida. ¿La diferencia con “En terapia”? La historia de cada paciente se abre y se cierra en un mismo capítulo, a excepción de algunos capítulos dobles.

A medida que avanzamos en el relato de cada personaje, descubrimos interesantes e inesperados aspectos de la compleja vida personal de Manuel (Jorge Marrale), el terapeuta, quien deberá asumir el desafío de convivir con sus dificultades y, a la vez, acompañar a sus pacientes en la búsqueda de sus propias salidas.

“Solamente vos” (Canal 13)

Telecomedia producida por Pol-ka Producciones. Se estrenó el lunes 21 de enero.

Sinopsis: Juan Cousteau (Adrián Suar) lleva una vida apacible: está casado, tiene cinco hijos y hace quince años que trabaja como director de una reconocida orquesta. Pero su mundo entra en crisis cuando su esposa Ingrid “le pide un tiempo” para “reencontrarse consigo misma y descubrir quién es”. Para peor, pierde el trabajo.

Félix, un amigo de la infancia, acude en su rescate: le ofrece un puesto en su empresa discográfica y le presta un departamento donde vivir. Así, Juan conoce a Aurora (Natalia Oreiro), su nueva vecina “pared de por medio”. La atracción es casi inmediata. Al poco tiempo de compartir “pasillos y ascensores”, Juan descubre que Aurora es la amante de Félix, quien no tiene intención alguna de separarse.

“Las vueltas de la vida” harán lo suyo por acercarlos… y otros personajes los distanciarán. La decisión será de ellos: ¿podrán Juan y Aurora lidiar con los obstáculos que se les presentan y finalmente estar juntos…?

“Combatientes” (TV Pública)

Miniserie ganadora del Concurso Series de Ficción para Productoras con Antecedentes, organizado por el Ministerio de Planificación Federal Inversión Pública y Servicios en conjunto con el INCAA y la Universidad Nacional de San Martín. Se estrenó el martes 2 de abril.

Sinopsis: La historia gira en torno a los últimos combates de la guerra de Malvinas. En ellos, Gustavo Rivero recibe un disparo en la cabeza que le impide recordar el episodio más doloroso de su vida. Cinco años después, el protagonista se propone buscar a sus compañeros para intentar recordar lo que tanto dolor le causa. Sin embargo, y en la medida en que los va reencontrando, se despiertan en él los fantasmas de una guerra que nunca lo abandonó.

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“En terapia” es un formato bastante particular que consiste en contar una historia diferente todos los días”

30 09 2012

¿Cómo transcurre el proceso de adaptación de un formato televisivo israelí a la idiosincrasia argentina? En el marco del ciclo de charlas de Argentores (“Un buen guión para una buena televisión”), la productora ejecutiva Verónica Alvarez (Dorimedia Group) y el director de cámara de En terapia (TV Pública), Alejandro Maci, explican las estrategias de adaptación de un guión que muestra un plano detalle de las sesiones de psicoanálisis.

Por: Carolina Roncarolo

  • ¿Cómo surgió la idea original, en qué países se emitió la serie y cuántas temporadas lleva?

Verónica Alvarez (VA).-  Creado por Hagai Levi en el año 2005, En terapia es un formato que se hizo en Israel; su título original es Betipul. Nosotros hablamos con el creador y nos contó una historia muy personal: él aterriza en esta historia por una serie de sucesos que fue atravesando en su vida. Creo que fue una búsqueda muy interna y personal del autor.

El formato tuvo dos temporadas en Israel y tres temporadas en Estados Unidos (HBO emitió en 2008 la primera temporada, 2009 la segunda y 2010 la tercera).

Finalmente, tuvimos la posibilidad de hacerlo en Argentina; de hecho, ya comenzamos a rodar la segunda temporada, de 40 capítulos. Adicionalmente, este año 2012 la serie se emitió en Canadá, Rusia y Brasil.

  • ¿Cómo fue el proceso de adaptar el guión original?

(VA).- En terapia es un formato bastante particular que consiste en contar una historia diferente todos los días. La historia de cada personaje tiene un día de la semana específico: por ejemplo, todos los episodios transmitidos el día lunes están dedicados a una paciente en particular. De lunes a jueves se suceden cuatro relatos de vida de cuatro pacientes, y los episodios de los viernes se centran en el psicoanalista.

Tuvimos que adaptar 45 guiones. En principio, se hizo la traducción literal directa del hebreo al castellano. Luego, Esther Feldman y Alejandro Maci trabajaron en la adaptación de cuestiones culturales vinculadas con la idiosincrasia argentina.

Alejandro Maci (AM).- En todo proceso de adaptación de un guión hay un aspecto preexistente. Hay un aspecto sobre todo dramatúrgico, una red vincular, un universo de pertenencia que ya existe. Al mismo tiempo, al traerlo a nuestra realidad y, sobre todo, teniendo en cuenta la temática psicoanalítica (que tiene tanto arraigo en la Argentina, y particularmente en Buenos Aires), hay que tomar ciertos cuidados, porque todo se resignifica.

Por otra parte, en cuanto a los personajes, el universo que propone la serie nos interesa en cuanto a ciertos cortes de personaje con ciertas problemáticas y ciertos vínculos. Pero, al mismo tiempo, hay personajes que no podemos encontrar en nuestro medio sociocultural. Y entonces requieren de buscar aspectos que puedan configurar un personaje que para nosotros sea reconocible.

Por ejemplo, el personaje que hizo Germán Palacios (Gastón) en la versión argentina es un policía de elite de la GEOF (N. de la R: Grupo Especial de Operaciones Federales), y en la versión original es un militar, un piloto de guerra de un tipo de naves muy particulares que son de última generación, o sea, algo muy alejado para los argentinos que, en cambio, funcionaba perfectamente en Israel y en Estados Unidos, países que viven en guerra.

Al mismo tiempo, el guión original nos presentó problemáticas sumamente interesantes; con Levi tuvimos varias conversaciones y workshops durante varios días para decidir qué elementos de la historia podríamos utilizar para llegar a que nuestra audiencia pueda decodificar el mensaje y prolongar su proceso identificatorio con el personaje. Otro claro  ejemplo de ello fue el personaje de Ailín Salas (Clara), que en la versión original es una gimnasta olímpica, algo nada popular en la Argentina. Por eso llegamos a la danza clásica, que a través de ciertas figuras como Julio Bocca o Paloma Herrera, se ha popularizado en nuestro país, e ilustra el rigor, las dificultades y las presiones horribles que tiene que experimentar alguien que no está todavía en una edad para vivirlo.

Por otra parte, cabe destacar que estamos construyendo el espacio íntimo dentro de un consultorio, y esto requiere generar en el público una sensación de proximidad con la narración, o sea, que realmente tengan la sensación de estar espiando por el ojo de la cerradura.

Ha sido un programa de altísima demanda, porque esta “íntima intimidad” del consultorio fue construida (había más de 50 personas alrededor). Y, al mismo tiempo, uno tiene la obligación narrativa de generar ese espacio tan de a dos (o de a tres, en el caso de la pareja), que implica encerrarse en un cuarto y compartir con otro lo más escondido que uno tiene. Y eso genera un gran compromiso con los actores; fueron 15 horas diarias dedicadas al rodaje y hubo que conformar un equipo de producción muy sólido para lograr un producto verosímil.

  • ¿Qué desafíos supuso televisar una ficción íntegramente centrada en el diálogo de unos pocos personajes?

(AM).- El formato tiene sus peculiaridades técnicas y es una apuesta de producción magnífica, porque podría haber “hecho agua” por todos lados. Porque requiere del público algo a lo que no está acostumbrado ni conoce: tiene que aprender con la serie un “manual de instrucciones” para poder seguirla. De hecho, en Argentina muchos canales bregaban por introducir esta serie, porque el “mundo psi” está muy arraigado en nuestro imaginario cultural. Pero, al mismo tiempo, había mucho recelo: en este mundo donde la gente tiene tantos problemas atencionales, ¿se podrá instalar y disfrutar un diálogo?

(VA).- Pensemos que es un formato que es media hora de conversación, sin cortes comerciales. En sí mismo, es un formato de interior. Prácticamente, no teníamos exteriores y eso fue una gran apuesta: ¿tendría nuestra audiencia la capacidad para estar media hora concentrada en lo que  sucediera, sin irse a buscar algo o hacer zapping?

  • ¿Cuáles fueron las pautas pre establecidas inamovibles y qué licencias pudieron tomarse para adaptar este guión?

(AM).- Como mencionaba Verónica, hay un formato que implica ciertas reglas de juego preexistentes. Acá hay una historia de un terapeuta que se va desarrollando y que enhebra todos los capítulos. La serie comienza en un momento particular de la vida de este hombre que nosotros estamos contando y respetando a rajatabla: es un hombre que está en crisis conyugal; al cumplir 50 años entra en una crisis existencial con su profesión y con su familia. Al mismo tiempo, esto afecta su vínculo profesional con sus pacientes. Suponemos que es un prestigioso profesional que tiene muchísimas consultas, pero el relato sólo se centra en los cuatro pacientes que conocemos.

Todo eso se realiza en sesiones, y cada sesión de media hora es un episodio. Todo eso preexiste, junto a los personajes, que tienen cierta edad y cierta condición social… En la Argentina, el abanico terapéutico es amplio, es decir, este es un terapeuta que cobra cierto monto de dinero la hora, y en Buenos Aires uno puede atenderse por obra social con aranceles más económicos. No es el caso de este terapeuta, lo cual implica una serie de cuestiones sociales con respecto a quién va a ese consultorio.

Si la comparamos con la versión estadounidense emitida por HBO (In treatment), la historia es la misma. Sí hubo una cosa que tuvimos que cuidar mucho, y consistió en ciertos resabios conductistas de la terapéutica norteamericana y/o israelí, que nosotros tuvimos que modificar dado que aquí tenemos el “universo psi” tan próximo que ver al terapeuta casi dando consejos nos hubiese resultado muy poco profesional.

  • ¿Cómo organizaron temporalmente la narración? ¿La media hora de duración de cada capítulo pretendió emular la duración de una sesión de psicoanálisis?

(VA).- La media hora de duración de cada capítulo no tiene que ver con la extensión de una sesión típica de psicoanálisis, sino con la instrucción de un formato. En Israel y Estados Unidos, las series no duran más de 26 minutos.

(AM).- Verosimilizamos con respecto a lo que podría suceder en un consultorio argentino. Básicamente, lo que importa aquí es que la construcción escénica pueda funcionar con un motor de suficiente vigor dramatúrgico. Hay una condensación dramatúrgica que tiene que ver con la tolerancia perceptual del cara a cara y la mecánica del contraplano. Pensemos en cuántos distractores se presentan cuando uno ve TV en su casa: luces prendidas, idas y venidas, el teléfono sonando… ¿cuánto demandamos del espectador? Entonces, podríamos decir que es una sesión de 50 minutos que dura 25.

Esto no es un documental sobre el psicoanálisis, es una construcción sobre el personaje del psicoanalista. Porque, de hecho, el personaje es Diego Peretti (Guillermo), no sus pacientes. Aunque, de pronto, en una sesión cada paciente adquiere relevancia singular. Esto implica sopesar dramatúrgicamente, no psicoanalíticamente.

  • ¿Cuánto tiempo demoraba el rodaje de un capítulo?

(AM).- Sin exteriores, el rodaje demoraba una jornada por episodio. Con exteriores, demoraba lo que requiriera.

El diseño de producción tiene una gran ventaja para los actores: grabamos todos los capítulos seguidos por personaje (los nueve capítulos de Norma Aleandro, los nueve de Julieta Cardinalli, y así sucesivamente). De hecho, algunos personajes tenían escenas muy puntuales en exteriores que se agruparon para grabar en conjunto.

A la vez, la ventaja que presentó para los realizadores fue que nos permitió tener grandes actores invitados como pacientes, y por ende, grandes actuaciones: condensar el rodaje de una actriz como Norma Aleandro nos permitió adaptarse a su agenda y a sus honorarios. Hubiese sido imposible tenerla un trimestre.

Como todo, esto tiene sus ventajas y sus desventajas: la ventaja de la concentración y, al mismo tiempo, la desventaja de tener que rodar todo un ciclo en dos semanas. Y eso generó un abismo interior: ¿qué procesos debemos poner en marcha para trabajar en dos semanas un arco dramático que, televisado, durará un trimestre?

  • ¿Por qué criterios se regirán para escribir los guiones de las siguientes temporadas?

(AM).- El formato tiene algo muy interesante y es que va renovando la mirada sobre el consultorio; cada temporada se puede exponer un nuevo abanico de casos clínicos, de pronto vamos viendo otros pacientes y otros horarios. Más allá de la historia central del psicoanalista, siempre habrá nuevos pacientes para analizar y ello implica nuevo material para futuras temporadas.

Realmente, parte de la originalidad de este formato es el modo en que sucede; es como si fuera un unitario por un lado, pero una serie porque se emite todos los días. De hecho, parte de la promoción que se hacía en Estados Unidos era “usted puede ver sólo los miércoles”, cosa que es en parte cierta y en parte no tan cierta porque, en realidad, hay una historia de un protagonista, que es el punto de vista del terapeuta desde el consultorio.

(VA).- Como es un formato, reitero que estaríamos siguiendo ciertos patrones. La historia madre es la del psicoanalista (por supuesto, si cambiamos el psicoanalista no tendríamos más En terapia), lo que cambia son los pacientes. Nosotros ya estamos rodando los primeros capítulos de una segunda temporada, y vamos a respetar los personajes de las segundas temporadas que ya se hicieron en Israel y Estados Unidos. La historia de la pareja de Leonardo Sbaraglia (Martín) y Dolores Fonzi (Ana) continuará, y el analista Guillermo (Diego Peretti) pasará de la supervisión al análisis. Si vemos que las historias de las segundas temporadas funcionan acá, es muy poca la adaptación que vamos a hacer.

Descargar entrevista completa a Verónica Alvarez y Alejandro Maci-En terapia (TV Pública)





Argentores: “Un buen guión para una buena televisión”: el 25 septiembre a las19,30 hs, los realizadores de “En terapia” (TV Pública)

24 09 2012

El martes 25 de setiembre a las 19.30 hs. en el auditorio de Argentores (Pacheco de Melo 1820, Ciudad de Buenos Aires), el guionista Alejandro Maci y la productora Verónica Álvarez (Dori Media Group) expondrán el detrás de la escena de una serie que busca reconocer una de las prácticas habituales de la sociedad moderna: las sesiones de psicoanálisis.

De origen israelí, Betipul (En terapia), fue creada por Hagai Levi con Ori Sivan y Nir Bergman, y licenciada por Dori Media Contenidos para ser replicada en 34 países del mundo.

La versión argentina fue producida por Dori Media Group en conjunto con la TV Pública, y adaptada por la guionista y escritora Esther Feldman y el cineasta, guionista y director Alejandro Maci. La adaptación incluye tanto a los personajes y sus historias como a las situaciones contextuales y de idiosincrasia argentina.





“La defensora” (TV Pública): el desafío de equilibrar estilización, concisión y verosimilitud en un mismo relato

30 07 2012

En el marco del cuarto ciclo de entrevistas organizado por Argentores “Un buen guión para una buena televisión”, los autores y la protagonista de la miniserie La defensora (TV Pública) dialogaron con el Observatorio de la TV sobre el reto de condensar  temáticas e historias complejas en capítulos de media hora de duración. A su vez, destacaron el rol del autor en la construcción del verosímil de la palabra y los hechos narrados.

Por: Carolina Roncarolo

  • ¿Cómo surgió la idea de narrar una historia que girase en torno a una Defensoría de Menores?

GRACIELA MAGLIE (GM).- La defensora comenzó un proyecto que habíamos pergeñado ocho años antes a partir de una idea de Héctor Olivera, quien quería contar una historia sobre su experiencia en una Defensoría de Menores e Incapaces. Ya habíamos trabajado juntos, y decidimos diseñar este personaje en el marco de un ambiente que vibrase en torno al mundo de los trabajadores sociales.

Con Fernando Mateo exploramos el mundo de las Defensorías y los Juzgados, y se desplegó ante nuestros ojos un abanico de temáticas inmenso. No quisimos tomar contacto directo con una defensora de menores, para evitar “contaminar” la esencia de nuestra protagonista: una mujer firme y emotiva, que denotase tanta sensibilidad como fortaleza.

Ocho años después, cuando aparecieron los concursos de TV Digital, Olivera sugirió que presentáramos el proyecto, con las adaptaciones correspondientes. Y así lo hicimos. El concurso exigía capítulos de media hora de duración, lo que nos imponía una matriz diferente, con sus vericuetos técnicos y narrativos.

  •  ¿Por qué pasaron ocho años para que la historia “saliera a la luz”?

FERNANDO MATEO (FM).- Ya en 1952, en la entrevista “El cine según Hitchcock”, el autor advirtió a Françoise Truffaut que la creciente importancia de los esquemas de periodización propios del documental generan la tendencia a escapar de la intriga, construyendo el relato sobre la base de una situación y no de una historia.

GM.- ¿Y con esa visión cómo se escribe? ¿Cómo escribir para un espectador que no se concentra en seguir una trama? En consecuencia, hay que estar muchos años fuera de la TV hasta que aparezcan concursos que financien este tipo de obras, como los de la TV Digital.

VIRGINIA INNOCENTI (VI).- Por otra parte, actualmente existe la tendencia a “diluir al autor” en las grandes ideas de los productores “de moda”…

GM.- Y así es como muchos productores quieren quedarse con los derechos de venta de los libros, o sea, los formatos. Argentina es uno de los principales exportadores de formatos televisivos. Como autora, jamás cedí mis derechos: me considero dueña de mis libros y no pienso dejarme despojar… Por eso me ha resultado difícil trabajar con productores “de moda”.

VI.- La gente no lee mucho; va al teatro y no se pregunta quién escribió lo que está por ver. Hay que insistir en poner al autor en el lugar que corresponde y saber escucharlo.

  • ¿Cómo lograron adaptar el guión en función de los requerimientos del concurso?

GM.- El esquema original de La defensora estaba pensado para una matriz narrativa de una hora. Para condensar el relato en media hora de duración nos animamos a usar el flashback, de modo que los relatos estuviesen impregnados por el tiempo.

Construir el tiempo fue uno de los desafíos más grandes, pues se trata de un elemento subterráneo (o sea, no manifiesto) en el guión, que requiere laboriosidad, prueba y ensayo. En el lenguaje audiovisual es la elipsis lo que manda: va tensando el relato y genera un estilo propio de cada autor.

Con respecto al lenguaje, el autor crea un estilo dentro del propio guión: generamos el verosímil y la ilusión de que en el programa se habla como está escrito en el guión. El verosímil de la palabra y los hechos que se narran es una invención, una construcción, una “mentira” para llegar a la verdad. El autor construye una realidad, y la ficción se trata de eso: generar una construcción para iluminar las zonas de verdad de las que se quiere dar cuenta.

  • ¿Y qué zonas de verdad ha pretendido iluminar La defensora? ¿Desde qué punto de vista escogieron narrar las historias de vida de los protagonistas de una Defensoría de Menores e Incapaces?

FM.- Cuando comenzamos a trabajar, nos dimos cuenta de que era una temática ingrata: a lo máximo que se puede aspirar en estas historias es a la reducción del daño. Tratamos de inocular algo de humor en el patetismo y la desgracia de estas situaciones tan gravosas, para no caer en contar las historias del diario de ayer, lo cual puede prestarse al amarillismo. Siempre aspiramos a crear historias con verosimilitud y estilización suficiente como para no convertirse en un documental o en un programa de Mauro Viale.

GM.- Hemos hecho series televisivas que rozan temáticas complejas; a veces nos hemos estancado un día entero para “buscar la vuelta” narrativa a algunas escenas. Porque un cambio de adjetivo puede cambiar el sentido de la obra, que lleva nuestra firma. Yo soy muy receptiva a los cambios que proponen los actores, pero los cambios no pueden quedar librados a la espontaneidad, dado que podrían pasar cosas catastróficas desde el sentido…

FM.- Por eso Mark Twain decía que la diferencia entre una palabra precisa y otra imprecisa es semejante a la que existe entre un relámpago y un bichito de luz…

Quisimos comunicar que la institucionalización de la infancia es el último recurso y siempre es mala. La defensora propone la protección de las familias vulnerables a partir de redes de contención social. Y, a través del guión, buscamos el recurso para decirlo.

  • ¿Cómo idearon el personaje de la defensora?

GM.- Nos gustaba la idea de una justiciera capaz de confrontar, enfrentar y llevar adelante sus ideas, pero con cierta fragilidad e inmadurez emocional como modo de compensar su faceta más luchadora. La defensora vive en una contradicción: debe trabajar en la institución y contra la burocratización de la institución. Es el personaje que motoriza todas las demás historias.

Nunca pensamos el personaje en función de una actriz. Esto es peligroso, porque así se crean estereotipos de actores y actrices soñadas, y se los condena a repetir una y otra vez el mismo papel.

  • Virginia, ¿cómo viviste el desafío de “ponerle el cuerpo” a la protagonista de esta historia?

VI.- La defensora fue la ficción más hermosa que me tocó interpretar en TV. Sentía que estábamos necesitando este tipo de ficciones. Siempre que me proponen interpretar un papel pido el guión, para tener una garantía del resultado artístico y saber al servicio de qué estoy poniendo mi energía, mi creatividad y mi tiempo. Salvo en cine, teatro y algunos unitarios, en los últimos años los productores televisivos no te presentan el guión en su totalidad. Como mucho, te entregan un boceto del personaje y los tres primeros capítulos… Y después vemos cómo “prende la cosa” y lo que la gente quiere…

La palabra me moviliza y me constituye. Las personas somos lenguaje: lo que nos diferencia es la capacidad de metaforizar la realidad, y eso es ficcionar. Al tener que hacer algo verosímil y coherente con apuro de salir al aire se genera un clima de trabajo inhumano; hay que llegar a la otra orilla con la mayor dignidad posible y se reduce el disfrute.

Por el contrario, que sólo tengas que dedicarte a diseñar el personaje y actuar es genial. Dadas las condiciones de producción en las que realizamos el programa, sin el guión hubiera sido imposible conseguir la calidad que tuvo. No encontraba palabras más adecuadas que las allí escritas para reemplazarlas. Es tan bello todo lo que tuve el privilegio de decir que sólo me restó subirme a la nave y transitar las aguas de esta maravillosa producción… El proceso de grabación fue como subirse a una nave espacial: me levantaba a las cinco de la mañana, entraba a las siete y a las diez estaba grabando. Armamos la puesta en escena con la velocidad y la libertad creativa que nos permitió el guión.

  • ¿Cuáles fueron tus fuentes de inspiración para componer al personaje?

VI.- Confieso que tuve miedo de hacer algo muy idealizado: si bien tenía clarísimo que se trataba de una propuesta con un lenguaje muy pensado, en la que ninguna palabra estaba al azar, me preguntaba cómo hacer para que todo eso fuera creíble. Necesitaba contar con imágenes claras de ese verosímil que me tocaba reproducir. Y, desoyendo la recomendación de los autores, me fui a entrevistar a una defensora. Tengo a una amiga psicoanalista que trabaja en un juzgado con casos judicializados; ella puso en mis manos la posibilidad de conocer a un héroe anónimo. También fui a Tribunales y pedí una entrevista con una jueza subrogante, para ver el funcionamiento de la institución y hasta dónde se podía llegar…

Personalmente, me encantaría ser como la defensora. No obstante, la realidad suele superarme: mi estructura psicofísica no está preparada para llevar a cabo este tipo de vida. Lo que sí puedo hacer es “ponerle el cuerpo” a este personaje y ser capaz de invitar a la audiencia a sorprenderse, a aprender y a superarse.

Descargar entrevista completa a Graciela Maglie, Fernando Mateo y Virginia Innocenti- La defensora





“Ficciones a toda hora” (Diario Clarín)

13 05 2012

Recomendamos la lectura del artículo de Silvina Lamazares y Adriana Bruno, “Ficciones a toda hora”, publicado en el Suplemento Espectáculos del diario Clarín el 10 de mayo de 2012. A continuación, destacamos algunos párrafos sobre la proliferación de ficciones en la TV abierta argentina: entre tiras y unitarios, nueve ciclos y algunos “enlatados” suman 34,5 horas semanales de programación.

“(…) Dentro de los ciclos que están en Telefé, dos son repeticiones (Casados con hijos y Floricienta) y no generan más trabajo a los actores, pero sí audiencia, imponiéndose cada uno en su franja horaria. Tres nuevas ficciones superan los 20 puntos de ratingGraduadosDulce amor La dueña. Con una emisión dominical, El hombre de tu vida pasó la barrera de los 18 puntos (…)”.

“(…) Las dos tiras de Canal 13 no corrieron buena suerte y fueron movidas a las puntas del fenómeno: Los únicos abre la saga diaria y Lobo, la cierra (…) La de Canal 7 (TV Pública), Los pibes del puente, ronda el promedio general del canal (…)”.

“(…) La contundente presencia de las ficciones también se alimenta de la buena cantidad que ya pasaron por la pantalla en lo que va de 2012, y de las que ya se anuncian para el segundo semestre del año.

Las miniseries El paraísoLa defensora, y Volver a nacer merecen ser mencionadas entre la producción que fue encontrando su espacio en las noches de Canal 7.

Mientras tanto, los canales líderes todavía guardan más de cuatro ases bajo la manga. Además de los dos unitarios que ya están en gateras, Canal 13 prepara una nueva telenovela, Sos mi hombre, que contará con los protagónicos de Luciano Castro y Celeste Cid, y el unitario Compulsivos.

En Telefé restan estrenar hacia fines este mes o el próximo, la comedia familiar y musical Qitapenas, con Miguel Angel Rodríguez, y El donante , protagonizado por Rafael Ferro”.

Las que vienen: En terapia y Condicionados  

“El lunes 14 de mayo, a las 22.30, Canal 7 estrena la versión local de esta serie, con Diego Peretti, Norma Aleandro y elenco. Y antes de fin de mes llegará a Canal 13 el polémico unitario Condicionados, con Oscar Martínez y Soledad Silveyra”.





Cielo Salviolo, Coordinadora General de Paka Paka: “Trabajamos para crear una señal que conciba a los niños como ciudadanos con derechos que deben ser garantizados y respetados”

12 07 2011

Transcribimos un fragmento de “Paka Paka para todos”, entrevista a la Coordinadora General de la señal pública, realizada por Yasmin Reddig, colaboradora del Centro de Información del Observatorio. La nota completa fue publicada en la newsletter del Observatorio (junio de 2011). Puede acceder a ella haciendo click aquí.

¿Cuál es el objetivo principal de la creación de un canal público exclusivo para niños, como Pakapaka?

El objetivo es poner a disposición de todos los chicos y las chicas de la Argentina contenidos de alta calidad que no sólo se propongan formar o educar, sino también entretener, dar a conocer, abrir ventanas a la cultura de todos los sectores de nuestro país y también a nuevos mundos, haciendo así un aporte para la construcción de su identidad, de la ciudadanía desde la infancia y la creación de una sociedad más justa con educación de calidad para todos.

Como televisión pública nos proponemos contribuir a garantizar una distribución igualitaria de los bienes culturales y simbólicos en un contexto muy marcado por la oferta bastante homogénea del mercado que concibe a los chicos como consumidores.

¿Con qué dificultades se encontraron?

Uno de los mayores desafíos al pasar de ser una franja de programación dentro de Canal Encuentro, a un canal de TV, fue el armado de la grilla. El canal nos permite, por ejemplo, segmentar más los programas: poder atender mejor las particularidades no sólo de cada franja etaria sino también las particularidades de las distintas edades dentro de cada franja. Eso es una potencialidad. También al ser un canal podemos ampliar la diversidad de formatos, de propuestas estéticas y de contenidos.

También está el desafío de combinar la programación de tal forma que los más grandes también se sientan interpelados por el canal y no sientan que es un canal para los más chiquitos. Por eso ubicamos la franja de programación para chicos y chicas de 2 a 5 años a primera hora de la mañana y en el horario de la siesta. Y siempre a continuación El resto de la grilla lo ocupan los programas para los chicos de 6 a 12.

¿Qué visión del niño televidente tienen?

Pakapaka ve a los niños como protagonistas y, en consecuencia, el espacio que les ofrece es aquel en el que puedan expresarse como sujetos activos en la construcción de la realidad y como productores de cultura. Es por eso que trabajamos para crear una señal que conciba a los niños como ciudadanos con derechos que deben ser garantizados y respetados, como sujetos que influyen y son influenciados por el entorno social y cultural; que contribuya a su desarrollo y que apoye el proceso de enseñanza y aprendizaje.

¿Qué valores quieren transmitir?

Por ejemplo el respeto por la diversidad. Consideramos que mostrar otras formas de vida tiene un valor ético importante en relación al conocimiento del otro y al respeto por la diversidad. Partimos de la concepción de que la diversidad nos enriquece como sujetos y nos permite salir de nuestra propia cultura e ir hacia las demás, encontrando en los otros respuestas que desconocíamos.

Se trata así de promover y estimular el conocimiento y el reconocimiento del otro, que posibilita que los niños aprendan a vivir juntos y desarrollen actitudes de respeto, solidaridad y cooperación.

También nos interesa trabajar con un lenguaje rico, variado y correcto, que cuide y respete los sentidos y significados de cada enunciado y el contexto en el que se dice.

Fuente: Canal en You Tube del Canal Encuentro

¿Cómo les ha ido en los primeros meses de transmisión? ¿El resultado fue el que esperaban?

La señal ha sido muy bien recibida por todos los que pueden verla. Recibimos gran cantidad de mensajes a través de correo electrónico en nuestra página web y en la página de Facebook, y en todos los casos, tanto los chicos y las chicas, como sus padres y los educadores manifiestan mucho agradecimiento y sorpresa por la variedad y calidad de los contenidos.

¿Tienen algún modelo a seguir de la televisión para niños en el mundo?

Durante todo el proceso de investigación para la creación del canal se trabajó mucho no sólo con especialistas en educación, en infancia y en televisión, sino que además, la experiencia de otras televisoras públicas del mundo permitió conocer lo que hacen, cómo lo hacen, etc. La televisión pública británica, francesa, norteamericana y también de países de América Latina como Brasil, Chile o Colombia tienen su propia experiencia y recorrido que ha sido para nosotros interesante conocer y compartir.

¿Por qué prácticamente no hay en Argentina programas para chicos, siendo uno de los públicos que más consumen televisión?
Por un lado, en las últimas décadas se ha dado un proceso por el cual se convoca y se interpela a los chicos y chicas sin tener en cuenta su propia especificidad y sus necesidades, intereses y derechos, sino solo desde el punto de vista de consumidores de televisión y de productos en general. Desde esta perspectiva, los chicos son “invitados” como espectadores de programación para adultos o para otros públicos.

Por otro lado, la gran expansión de los canales de cable en general e infantiles en particular con programación permanente para los chicos y chicas, desalienta probablemente a las productoras y canales a generar contenidos entretenidos, interesantes y que respeten y valoren a los chicos y chicas como sujetos.

¿Cómo definirían al niño como “emisor” del discurso televisivo?

Los niños son portadores de saberes y de un riquísimo mundo cultural. Por eso, entendemos que ser emisores del discurso televisivo implica que puedan expresarse desde su propia voz. En Pakapaka, los chicos y las chicas son los protagonistas. Esto implica incorporar sus perspectivas, sus voces, sus maneras de ser, de expresarse y de vincularse con el presente y con el futuro que imaginan. Sus preocupaciones, sus intereses, sus emociones, las preguntas que se hacen, los modos que tienen de procesar la realidad y sus actividades son parte de la definición de contenidos de la señal.

¿Qué posibilidades puede dar el canal a nuevos gestores de contenidos (guionistas, productores, etc.)?

Trabajamos como un sistema de tercerización de la producción a través de licitaciones públicas. Es decir, a partir de la necesidad de producir determinada serie, en algunos casos se hacen contrataciones y en otros se convoca públicamente a quienes quieran presentarse para llevar adelante la producción. Desde este punto de vista, todo el tiempo se están abriendo puertas a nuevos gestores de contenidos.

En el contexto de la presentación de un recurso de amparo para que la señal infantil “Paka Paka” sea incluida en la grilla de Cablevisión, la Coordinadora General de Paka Paka, Cielo Salviolo, dialogó con Prensa Política. Fuente: canal en You Tube de Prensa Política. Publicado el 7/04/11.








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