Ilusión de realidad cotidiana y entretenimiento evasivo: las claves de los realities, según Luciano Elizalde

17 05 2011

(*) Luciano Elizalde es Doctor en Comunicación por la Universidad de La Laguna (Canarias, España) e investigador del CONICET (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas). Se desempeña como profesor titular con dedicación exclusiva de Teoría General de la Información y Sociología de la Comunicación Pública, en la Universidad Austral (Argentina).

Por: Carolina Roncarolo

¿Es posible proponer una lectura crítica de un fenómeno televisivo que sea asequible para el público? Elizalde brinda conceptos para “problematizar lo aproblemático” de los reality shows, pero “al alcance de la mano” del televidente. Los invitamos a analizar cómo la curiosidad humana es “sobreactivada” por las nuevas tecnologías, la institucionalización de la publicidad de lo privado y las nuevas estrategias de mercado de los medios. A modo de ejemplo, las imágenes de fragmentos de programas ilustran con claridad la situación que pone de manifiesto el investigador del CONICET.

A lo largo de la historia de las sociedades modernas, ¿cuándo y cómo surgió la necesidad de “explorar” la vida de los demás de modo manifiesto y sistemático?

El interés por la vida de los demás puede considerarse como el resultado de un “mecanismo motivador innato” que es la “curiosidad”. El hecho de sentirse atraído por la privacidad ajena no forma parte de la sociedad; más bien es un mecanismo antropológico.

Lo que sí ha cambiado en las sociedades modernas fueron los medios de los que nos valemos para alimentar nuestra curiosidad. En la actualidad, este mecanismo motivador se halla “sobreactivado” por tres cuestiones: las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación, la institucionalización de la publicidad de lo privado y las nuevas estrategias de mercado de los medios (en este caso, la televisión).

Por otra parte, en nuestra sociedad se permite oficialmente “meterse” en la intimidad del otro. Hoy se da más que en otras épocas. Hoy no “está mal” ni es inútil usar nuestro tiempo viendo a un desconocido ducharse.

A esta mixtura se agregan las nuevas estrategias de mercado televisivo. Gran Hermano, el primer reality en Argentina, apareció en el 2001. La mayoría de los televidentes lo miramos “para ver qué era”. En mi opinión, antes había aspectos que se cuidaban más y se mostraban menos. Ahora, hay más variedad de situaciones y de contextos que se exhiben, que son muy atractivos para la audiencia: el morbo, la conflictividad, el sexo…Todo esto constituye una nueva estrategia de comercialización del formato. Estrategia a la que se suman la interacción del público con los participantes a través de las redes sociales.

Los escarceos amorosos de dos participantes de Gran Hermano 2011 (Telefé, Argentina) bajo las sábanas. Nada se dice ni se muestra, todo queda a criterio de la imaginación del televidente. En otros casos, también subidos al canal You Tube, hay escenas mucho más explícitas, que omitimos por una cuestión de buen gusto. Fuente: Canal en You Tube de 2011GranHermano2011.

¿Cuáles son las principales razones por las que este género de programas capta la atención de la gente? ¿Qué necesidades del televidente promedio satisfacen?

La curiosidad por la vida privada de los demás es y ha sido constante. La permanente tensión entre ficción y realidad es otro elemento. El público sabe que existe un guión, pero de todos modos sigue adelante porque quiere mantener la duda hasta el final. Es una especie de autoengaño para satisfacer una necesidad de desconexión y entretenimiento. No hay ningún esfuerzo por parte de la audiencia, que en definitiva está viendo su propia vida.

Otra necesidad que considero que se satisface es la de evasión. Por ejemplo, hoy la gente cada vez se informa menos de noche. Antes, había un ritual fuerte de consumo de noticias al final del día, que ahora ha sido reemplazado por el consumo de entretenimiento. Los hábitos se modifican porque se modifica el sistema de medios. Antes, había tres momentos “de entrada” de la información: mañana, tarde y noche. En la actualidad, hay un flujo constante de noticias a lo largo del día.

La inserción de este nuevo sistema de medios en la vida de la gente es dinámico. Tiene que ver con cambios que operan fuera de dicho sistema mediático: modificaciones en las rutinas laborales y familiares, condicionadas por la accesibilidad a distintos canales de información (por ejemplo, la conexión a internet).

Actualmente, se desvaloriza la importancia del control que ejerce el periodista sobre las noticias. Hoy se presenta una expectativa más baja sobre lo que se hace con la información periodística: muchos hechos que se presentan con retórica emotiva después no tienen ninguna consecuencia sobre la vida de la gente. Entonces, tampoco se necesita estar tan informado. Y ahí es donde el entretenimiento y la evasión ganan terreno. Por ejemplo, los noticieros están cada vez más “arrevistados” y tocan temas más “livianos”, porque tienen estudios de mercado que indican que, si comunican información “pura y dura”, la gente no los mira.

Silvina Luna, ex participante de Gran Hermano, hace declaraciones a Telefé Noticias. La notera agrega un dato fundamental: “Nos adelantaron que nadie va a dormir solo”. Fuente: Canal en You Tube de Webgranhermanoo.

¿Considera que el público es consciente de los procesos de selección y edición que hay en todo reality o que se deja convencer por lo que prometen sus realizadores?

Hoy en día, el receptor del mensaje televisivo ha evolucionado: ya no necesita estar en el ambiente mediático para darse cuenta de que hay estrategias para captar el interés de la audiencia. Y que, a mayor interés generado, surgen nuevas estrategias para que la curiosidad del televidente siga creciendo.

En el programa Intrusos (América, Argentina), Mari, la novia del participante de Gran Hermano 2011 (Telefé, Argentina) Cristian U, escribió una carta en la que dice estar preocupada por la salud mental de su novio y denunció que recibe amenazas de fanáticos de otros participantes. Daniel Rinaldi, panelista del programa, sentenció: “Ya sabés lo que viene cuando estás en un medio y cuando participás de un reality“. Fuente: Canal en You Tube de 2011GranHermano2011.

¿Qué ética social subyace en los comportamientos de los participantes? Actualmente, ¿qué comportamientos de los participantes considera que suele “castigar” el público? ¿Cuáles se “premian”?

Me parece que el público, hasta donde he visto y me he enterado, premia la ética de la espontaneidad, pero combinando elementos de carisma. A su vez, lo bello y lo exótico activan la curiosidad de los demás. Ya desde la selección del participante comienza a tejerse una historia dramática en torno a su vida, una historia que sea capaz de movilizar a la gente.

También considero que cuenta el hecho de tener suficiente inteligencia como para no parecer inteligente. De esta manera, se gana en aceptación y en consenso.

¿Hasta qué punto el participante toma conciencia del grado de exhibicionismo al que se expone? En general, ¿por qué se exponen?

La participación en un reality se presenta como un negocio para cada jugador: llegar a figurar mercado del show bussiness con bajas barreras de entrada. No hay que contar con habilidades artísticas, como las que se requerirían para formar parte de un musical de Cibrián y Mahler. Sólo basta con poder activar la curiosidad de la gente.

Los participantes tienen ambiciones: aparecer y ser conocidos, para llegar a la gloria. Paradójicamente, antes se era conocido por el hecho de tener gloria (por ejemplo, el reconocimiento hacia alguien que sobresaliera en una disciplina determinada). Actualmente, se busca darse a conocer para tener gloria. El mero hecho de “aparecer por aparecer” en el espacio público ya es un gran logro.

Martín Pepa, cuarto finalista de Gran Hermano 2011 (Telefé, Argentina), abandona la casa. El conductor Jorge Rial lo define como “un triunfador y un sobreviviente”. Fuente: Canal en You Tube de Infopico.

En cierto momento después de haber entrado a la “casa”, pienso que el participante se olvida de que está rodeado de cámaras. Se olvida quiere decir que se habitúa. Esto le permite parecer y actuar espontáneamente. De todos modos, algunos están dispuestos a todo para ganar. Y esto lo tienen muy claro al entrar.

En conclusión, todo está claro, tanto para el público como para los participantes. ¿Todo? Tal vez sea evidente que la complejidad de la vida cotidiana de muchos (no necesariamente de todos) haga necesaria una suerte de “autocontemplación lúdica” en el “espejo televisivo”. De ahí el entretenimiento, la distracción y la sensación de “salirse de lo complicado” de los problemas diarios que pueden producirnos los realities. Y no está mal divertirse con una ilusión inofensiva. Es más, hasta a veces puede proponer valores e historias de vida muy loables.

¿Pero esta exacerbación de la curiosidad por la vida privada ajena es siempre tan inofensiva como promete? Depende de qué faceta de la vida del otro estemos contemplando y en busca de qué tipo de satisfacción lo hagamos. Que somos libres de hacerlo, eso es seguro. Que no hay derecho a juzgarnos por ello, también. Que hay un mercado y una industria de contenidos televisivos regida por la oferta y la demanda, ¡claro que sí! Y si un nicho de ese mercado se entusiasma con escarceos amorosos bajo las sábanas, mujeres y hombres duchándose (juntos, ¿por qué no?), ¿cómo no vamos a “darles lo que piden”? (Y, no neguemos que más de uno va a prestar atención, que es el objetivo comercial básico que persigue todo medio: “comprar” atención del público para “venderla” a los anunciantes).

Pero aquí está el límite de la televisión pública y nuestro llamado de atención como Observatorio que vela por el respeto hacia la calidad (más bien, hacia la dignidad) de los contenidos televisivos, la de quienes los producen, la de quienes los emiten y, sobre todo, la de las audiencias. No es cuestión de elaborar un tratado sobre “el deber ser” y la función paternalista de la televisión que “debe educar”, sino de aplicar el sentido común: ¿qué concepción de la persona humana subyace en el mensaje que emito como productor? ¿Qué conductas e ideas (innatas o artificiales, mejores o peores) motivo en mi receptor? Está claro que le ofrezco ilusiones y distracciones. ¿“Divertidas” y excitantes…? Probablemente. ¿Constructivas…? Lo dejo a vuestro criterio.

Descargar entrevista completa Luciano Elizalde (PDF de 5 páginas)

Anuncios




El “boom” de los “realities” en la pantalla del verano: modificaciones en las grillas de programación argentinas

16 03 2011

Situémonos en espacio y tiempo: Buenos Aires, Argentina, verano 2011. Luego, encendamos en nuestra mente un televisor imaginario. Una sensación térmica agobiante se extiende por su pantalla, donde se entremezclan conflictos humanos de lo más variopintos, que ahora son reales y no les suceden a meros “personajes”, sino a personas “de carne y hueso”.

Así como la realidad lo abarca todo, estos nuevos formatos televisivos también han colmado gran parte de la programación estival de la televisión abierta argentina. Hagamos un poco de zapping matutino...

…Y conoceremos por qué Loreley se sintió rejuvenecida gracias a su paso por Gran Hermano:

Fuente: You Tube, en línea en http://www.youtube.com/watch?v=bLxS6M3atrk

Después, veamos qué hay de nuevo en la edición central de Telefé noticias:

Fuente: You Tube, en línea en http://www.youtube.com/watch?v=g_vKFrSDQyM

Una vez finalizado el noticiero, animémonos a “sacar a la luz” nuestra verdad más íntima, pero sin sonrojarnos. Ejemplos, sobran…

Fuente: You Tube, en línea en http://www.youtube.com/watch?v=-CpNxCROOUA

Está claro: en la pantalla argentina del verano, la realidad superó claramente a la ficción. Y sucedió de tal manera, que los actores se animaron a divertirse y a promocionar sus programas junto a los participantes de los realities, como lo hicieron Victorio D´Alessandro (protagonista de la novela Herederos de una venganza, Canal 13) y Pablo Echarri (protagonista de la novela El elegido, Telefé).

Fuente: You Tube, en línea en http://www.youtube.com/watch?v=uJwFB4tf6PQ

El joven actor da consejos a los participantes de Cuestión de peso sobre ejercicios físicos y dieta. Y hasta se anima a dar un beso en la boca a una de las chicas que luchan por una figura esbelta.

Fuente: You Tube, en línea en http://www.youtube.com/watch?v=XD3Y7zSySOA

Antes del estreno de la novela El elegido, Pablo Echarri visitó la casa de Gran Hermano y ofreció a los jugadores su grata compañía, además de una opípara cena y una “carta de inmunidad” (que eximiría a uno de los participantes de quedar nominado). La producción de “la casa más famosa del país” ofreció a los chicos ver el primer capítulo de la novela, con su protagonista al lado.

A esta altura, si apagáramos el televisor no cabrían dudas de que los realities han hecho amalgama perfecta con muchos programas del verano, ya sean ficciones o híbridos, por la mañana, por la tarde o durante el prime time. En estos casos, el vivo televisivo jugó un papel muy importante: transmitir la vida en directo, con frescura, espontaneidad y mucha, pero mucha gente común. Esto ocurrió en el masivo casting de Soñando por bailar, transmitido en vivo desde La cocina del show, ambos programas de Canal 13.

Fuente: You Tube, en línea en http://www.youtube.com/watch?v=gBGJ41SgxgM

¿Pero cuál podría ser una causa de esta singular sinergia de formatos y contenidos? Diríamos que es posible expresar una respuesta en números. Según el blog “Los análisis de la TV”, que difunde frecuentemente las planillas de IBOPE, en el minuto a minuto de las 15 a las 16.30 del día lunes 3 de enero del 2011, los programas que más midieron fueron Zapping (Telefé, entre 8.0 y 12.5 puntos) y Este es el show (Canal 13, entre 8.6 y 6.7 puntos). Por otra parte, “Los análisis de la TV” puntualiza que, el lunes 7 de marzo de 2011, lo más visto fue Gran Hermano 2011: el debate (Telefé), con 14.9 puntos de rating. Y, según el boletín de IBOPE del 15 de marzo de 2011, GH: el debate se mantiene cuarto en su Top five de programas, con 15.1 puntos.

Para más información, adjuntamos las grillas de Telefé y de Canal 13:

¿Le interesa el fenómeno de los reality shows? Lo invitamos a leer el siguiente artículo de Carolina Roncarolo, “Realidad ficcionalizada: el paroxismo del panóptico”, en línea en este blog, y a participar de nuestra encuesta.





Realidad ficcionalizada: el paroxismo del panóptico

3 03 2011

“Se miente más de la cuenta. Por falta de fantasía, también la verdad se inventa”.

(Antonio Machado, Proverbios y cantares, XLVI, Nuevas canciones, 1917-1930)

“(…) ¿No será que la televisión está extendiendo su imperio hasta más allá de lo aconsejable? Y al hacerlo, ¿no nos estará imponiendo de manera prepotente su propia visión del mundo real? (…)”

(Luis Gruss, “La zona invisible de Gran Hermano”, Le monde diplomatique, edición Cono Sur número 23, mayo de 2001)

Por: Carolina Roncarolo

“No creo que exista un símbolo más elocuente de la civilización del espectáculo, que es la del tiempo en que vivimos. Una ambición creciente impulsa cada vez a más gente a actuar de modo que escape del anonimato”, sentencia Mario Vargas Llosa en un artículo publicado recientemente en el diario El País (19/9/2010). Y los medios de comunicación no escapan de esta creciente necesidad exhibicionista y espectacular. El célebre escritor peruano escribe con agudeza: “Para tener derecho a la existencia y a prosperar, los medios ahora no deben dar noticias sino ofrecer espectáculos, informaciones que por su color, humor, carácter tremendista, insólito, subido de tono, se parezcan a los reality shows, donde verdad y mentira se confunden igual que en la ficción”.

¿A qué nos referimos cuando hablamos de estos “espectáculos de realidad ficcionalizada”? En su artículo “Ni realidad, ni ficción” (Clarín, 5/1/2001), el semiólogo Eliseo Verón puntualiza: “Lo de reality alude al hecho de que, en estos programas, personas ajenas a la institución televisión (ni actores ni personas socialmente notorias, sino una-persona-cualquiera que-mira-televisión) se transforman en personajes de un relato que los concierne en sus vidas privadas, personales, es decir exteriores a la institución televisión”. La clave de estos relatos de vida es simple y clara: “producir pasiones “auténticas” (alegría, tristeza, enojo, etc.) en personas “reales” (que aquí quiere decir: personas que no tienen vínculo profesional con la institución, a diferencia de los actores), (…) sobre las cuales cada receptor proyectará los fantasmas de la construcción de su individualidad”, especifica Verón.

Fragmento de la gala de expulsión de Gran Hermano 2011 (Telefé, Argentina). Una participante, Tamara Casasola, llora las penurias de su vida cotidiana. El resto de los jugadores, indignados ante el regreso del polémico Cristian U., desafían al conductor Jorge Rial

Pero cuando se trata de “realidad que supera lo ficticio”, el show de la condición humana y la reiterada exaltación de los aspectos más básicos de la vida personal  no son lo único que cuenta. “Sus contenidos se centran en lo que he llamado referentes fuertes, de acuerdo con las famosas 3 “S” (sexo, sangre, sensacionalismo) -podríamos añadir: muerte-, (…) objetos que, por sus características extremas, fomentan el voyeurismo (el placer del ver por el ver) y alimentan el morbo (el deseo de ver cada vez más)”, describe el académico Gérard Imbert.

El autor del ensayo “Telebasura: de la telerrealidad a la tele ficción, la hipervisibilidad televisiva”, explica este último concepto: “Llama la atención la “sobrexposición” a la que se ven expuestos los objetos y sujetos (…) La hipertrofia del ver (“El Zoo visual”), remite a una mutación profunda en el régimen de visibilidad moderno: omnivisibilidad, transparencia, panóptico, dispositivos del ver todo, cuya cara oculta es la fascinación por lo invisible. ¿Qué es el morbo, sino una exacerbación del ver, un complacerse y también un jugar con él (con el deseo, la espera) y con la fascinación por lo no-visto (lo prohibido), hasta caer en una mirada perversa?”

Fragmento del debate de Soñando por bailar 2011 (Canal 13, Argentina). En la pantalla más pequeña, se exhibe la reacción de la novia del participante Hernán Cabana, mientras le mostraban el juego erótico que él  mantenía con su compañera Eugenia Lemos

Hemos dicho, entonces, que en los reality shows la mirada del espectador lo abarca “todo” (todo lo que sus realizadores deseen mostrar, atendiendo a las leyes del mercado: oferta y demanda). ¿Y quiénes son los que están frente a la cámara, “del otro lado de la pantalla”, sometiéndose al ojo indiscreto del televidente? En un artículo de Le monde diplomatique (2001), el periodista Luis Gruss realiza un perfil del participante promedio, basándose en el caso Gran Hermano. “Los conejillos de Gran Hermano no están solos, sino rodeados durante las veinticuatro horas del día y en todos los sectores (incluido el inodoro) por 10 camarógrafos, 27 productores y asistentes, 30 cámaras, 70 monitores y unos dos millones de personas que los vigilan desde sus casas. Lejos de ser ingenuos, los elegidos le ponen precio al destape brutal de su intimidad. Ellos quieren fama y están dispuestos a mostrarse. Cada competidor es un actor, un director y un autor de su personaje. Cada uno escribe su propio guión en función de alcanzar sus objetivos. Lo que ellos temen no es ser observados. Lo que temen es el anonimato”, describe Gruss.

Fragmento del relato de la historia de vida de Cristian U. (Gran Hermano 2011, Telefé, Argentina). Obsérvese cómo la música, los tipos de plano, el montaje, el tono y el ritmo de la narración del participante contribuyen a crear un clima intimista y hasta melodramático

“Si en la ficción realista los actores quieren parecer gente común, los reality shows se basan en la gente común que quiere parecer actor”, escribe Damián Fernández Pedemonte en la revista Mediomundo (2001). “Estrictamente hablando, la intimidad es invisible. Sólo tiene sentido para sus protagonistas”, sentencia el académico. Sin embargo, este formato promete mostrar situaciones espontáneas e intimistas (“la vida en directo”). ¿Hasta dónde es posible preservar la “frescura” de las imágenes? Fernández Pedemonte advierte en su artículo: “La realidad resulta alterada por la imposición de un molde de ficción: casting, reglas de juego, selección de las tomas, edición. El guión sigue el criterio de mostrar de lo real aquello que parezca de ficción”.

En una entrevista publicada en el diario La Nación (24/2/2007), el sociólogo Luis Alberto Quevedo concluye que la televisión es un discurso, pues “construye lazos con los otros, con las demás personas”. Cabe preguntarnos, entonces, qué vínculos se irán entretejiendo en la trama discursiva de la “hipervisibilidad” televisiva actual. Parafraseando a Gérard Imbert, los vínculos propios de “una televisión especular en la que el espectador se contempla a sí mismo, transformado en un personaje casi de ficción, deformado por el espejo de lo grotesco, metamorfoseado por el esperpento en su propia caricatura”.

Para seguir leyendo, una recopilación de textos consultados durante la realización de esta nota:





Alfabetización audiovisual:serie “Mirar y ver” (propuesta del ITE y deTVE)

18 03 2010

TVE (Radio Televisión Española) y el ITE (Instituto de Tecnologías Educativas) han emitido la serie “Mirar y Ver” a partir de octubre del año 2009. Ésta se ha venido incluyendo en el programa matinal “La Aventura del Saber” (TVE) .

Para acceder al video promocional de la serie, descargarlo en:

http://tv_mav.cnice.mec.es/mirar%20y%20ver.html

“Mirar y Ver” forma parte de un paquete de recursos “orientado a la Educación en Medios de Comunicación. Entre sus objetivos más directos está la alfabetización audiovisual y la adopción de posturas críticas ante el fenómeno televisivo. Va especialmente dirigido al profesorado y alumnado de los niveles de ESO y bachillerato, aunque no excluye a otros posibles destinatarios. El paquete integra como elementos más motivadores un conjunto de episodios en formato de vídeo profesional en los que intervienen, además de un grupo de actores en una trama de ficción, numerosos personajes invitados: expertos en comunicación, profesionales de primera fila del ámbito de la televisión, empresarios involucrados en el medio y también individuos a quienes determinados programas televisivos han dado popularidad. Por supuesto, las opiniones de los jóvenes también tienen cabida en la serie.

Paralelamente, un grupo de profesores con amplia experiencia en el tema está elaborando las guías de explotación de estos documentos audiovisuales y un conjunto de propuestas en forma de unidades didácticas para que el profesorado –desde las diversas materias que abordan temas relacionados- cuente con un recurso sólido y ameno que le ayude a desarrollarlos de modo satisfactorio.”

La serie se divide en los siguientes capítulos (descargar videos, entrevistas e imágenes de la producción en http://tv_mav.cnice.mec.es/mirar%20y%20ver.html)

  • PUBLICIDAD Y CONSUMO: La industria del deseo
  • LA INFORMACIÓN EN TV
  • TELERREALIDAD: La intimidad como espectáculo







A %d blogueros les gusta esto: