Ficciones 2013: la televisión argentina tiene nuevas historias que contar…

13 04 2013

En esta nota, hacemos un poco de zapping y vemos un “pantallazo” de algunas series y miniseries recientemente estrenadas en la televisión argentina. Todas ellas pueden verse en Internet, donde además es factible acceder a material extra (entrevistas, detrás de la escena, etcétera). Pónganse cómodos y escojan cuál les gusta más…

“Los vecinos en guerra” (Telefé)

Una producción de Telefé, junto con Underground y Endemol. Se estrenará el lunes 15 de abril.

Sinopsis: De la mano de los creadores de “Graduados” (2012, Telefé), llega la historia de Mecha (Eleonora Wexler) y Rafael (Diego Torres), los Crespo.

Mecha es una ama de casa de casi 40 años, quien 20 años atrás formo parte de un grupo de estafadores. Trabajaba con Alex (Mike Amigorena), su primer amor, y con Ciro, con quien planeaba y financiaba las estafas. Ante el fracaso de un robo el grupo se disolvió, y Mecha  comenzó una nueva vida lejos de las estafas y de Alex, a quien dio por muerto.

Rafael ignora el oscuro pasado de su esposa: ella nunca le ha contado su secreto. Mientras tanto, él acaba de perder su empleo y decide ocultárselo a su familia.

Una mañana descubren que a la casa más lujosa y cotizada del barrio se muda una nueva familia, los Mayorga. Al verlos, Mecha se da cuenta de que el hombre de la familia no es otro que Alex. Aquí comenzarán a develarse los secretos: tras sucesivas intrigas, Mecha y Rafael tendrán que ir descubriendo quiénes son realmente…

“Historias de diván” (Telefé)

Unitario producido por Yair Dori y basado en dos best- seller del psicoanalista argentino Gabriel Rolón. Se estrenó el sábado 6 de abril.

Sinopsis: Con un estilo similar a su antecesora “En terapia” (2012, TV Pública), cada uno de los 26 capítulos se centra en un paciente y su historia de vida. ¿La diferencia con “En terapia”? La historia de cada paciente se abre y se cierra en un mismo capítulo, a excepción de algunos capítulos dobles.

A medida que avanzamos en el relato de cada personaje, descubrimos interesantes e inesperados aspectos de la compleja vida personal de Manuel (Jorge Marrale), el terapeuta, quien deberá asumir el desafío de convivir con sus dificultades y, a la vez, acompañar a sus pacientes en la búsqueda de sus propias salidas.

“Solamente vos” (Canal 13)

Telecomedia producida por Pol-ka Producciones. Se estrenó el lunes 21 de enero.

Sinopsis: Juan Cousteau (Adrián Suar) lleva una vida apacible: está casado, tiene cinco hijos y hace quince años que trabaja como director de una reconocida orquesta. Pero su mundo entra en crisis cuando su esposa Ingrid “le pide un tiempo” para “reencontrarse consigo misma y descubrir quién es”. Para peor, pierde el trabajo.

Félix, un amigo de la infancia, acude en su rescate: le ofrece un puesto en su empresa discográfica y le presta un departamento donde vivir. Así, Juan conoce a Aurora (Natalia Oreiro), su nueva vecina “pared de por medio”. La atracción es casi inmediata. Al poco tiempo de compartir “pasillos y ascensores”, Juan descubre que Aurora es la amante de Félix, quien no tiene intención alguna de separarse.

“Las vueltas de la vida” harán lo suyo por acercarlos… y otros personajes los distanciarán. La decisión será de ellos: ¿podrán Juan y Aurora lidiar con los obstáculos que se les presentan y finalmente estar juntos…?

“Combatientes” (TV Pública)

Miniserie ganadora del Concurso Series de Ficción para Productoras con Antecedentes, organizado por el Ministerio de Planificación Federal Inversión Pública y Servicios en conjunto con el INCAA y la Universidad Nacional de San Martín. Se estrenó el martes 2 de abril.

Sinopsis: La historia gira en torno a los últimos combates de la guerra de Malvinas. En ellos, Gustavo Rivero recibe un disparo en la cabeza que le impide recordar el episodio más doloroso de su vida. Cinco años después, el protagonista se propone buscar a sus compañeros para intentar recordar lo que tanto dolor le causa. Sin embargo, y en la medida en que los va reencontrando, se despiertan en él los fantasmas de una guerra que nunca lo abandonó.





Índice de Calidad Televisiva (ICT), programa por programa: el caso “Dulce Amor” (Telefé)

26 10 2012

A partir de 2012, las categorías del Índice de Calidad Televisiva (ICT) del Observatorio de la TV se aplicarán al análisis de programas puntuales, emitidos durante el prime time de la TV abierta argentina. Mes a mes, el equipo de investigación del Observatorio publicará en el blog y en la newsletter diversos artículos al respecto. En esta edición, Alfredo Solari explica los secretos del éxito de Dulce Amor (Telefé).

Es indudable que la televisión argentina, al igual que la del resto del mundo, no es la misma que la de las últimas décadas. El tiempo pasa y con él se presentan los cambios, las evoluciones, las mutaciones, y hasta los retrocesos. Nunca nada queda igual. Nunca nada vuelve a ser lo de antes. Cualquiera diría que allí radica el éxito. En el cambio, en la sumatoria de elementos y en que la repetición por sí misma sería la clave del estancamiento y el fracaso.

Pero siempre hay excepciones. Excepciones de esas casi impensadas. Una de ellas tal vez sea Dulce Amor

Esta novela estrenada el 23 de enero de 2012 está escrita por Quique Estevanez, Marcelo Nacci y Laura Barneix. Dirigida por Mauro Scandolari y Hugo Alejandro Moser, irrumpió rápidamente, no sólo en las casas de los argentinos, sino también en los primeros puestos de las planillas de raiting. Con sorpresa para muchos, no solo compitió par a par con el ciclón de Showmatch, sino que en varias oportunidades superó los números de este imbatible de los últimos años.

La pregunta es: ¿Cómo una simple telenovela pensada para la tardes de Telefé pasó a ser uno de los programas más vistos del prime time argentino (23 horas) y apoyándose, además, en una de las formas más puras del género de la telenovela? 

El argumento versa sobre la vida de las hermanas Bandi, dueñas de una fábrica de golosinas muy famosa. Ellas enfrentan uno de sus peores momentos. Victoria (Carina Zampini) está al frente de la empresa y es novia de Lorenzo (Segundo Cernadas), el hombre que no hace otra cosa que trabajar para que se caiga el imperio. Sin embargo, las vueltas de la vida hacen que Marcos (Sebastián Estevanez), un ex corredor de autos, se convierta en el chofer de esta mujer sin alegría. La llegada de este hombre a la familia cambiará el destino de las Bandi, en todos los niveles posibles, incluida Elena (María Valenzuela) madre de las hermanas.

Julián (Juan Darthés) es amigo del alma de Marcos; juntos dedican cada hora libre a preparar el auto de carreras que corre Marcos. Cuando el cierre imprevisto del taller en el que trabajan los deja en la calle, Julián sigue los pasos de Marcos y se convierte en chofer de la hermana de Victoria, Natacha (Calu Rivero) , una hermosa mujer quince años más joven, que lo volverá loco y generará varios problemas en su matrimonio con Gaby (Laura Novoa).

Los ingredientes son los convencionales del género y todos están presentes.

El melodrama es la característica principal de toda telenovela. Este es la exageración burda y tosca de los aspectos sentimentales y patéticos de los personajes, que a su vez están fuertemente divididos entre los moralmente buenos y los malos. Ya en los inicios de este formato esta división a sus vez generaba otra asociación, hoy ya establecida como obvia: los malos son los “ricos”, y los buenos los “pobres”. Estas simplificaciones de la realidad son prácticamente presencia obligada en toda novela que se precie de serlo, siempre y cuando estemos refiriéndonos al modelo clásico.

El secreto es otro de los grandes ingredientes. ¿Qué ocultan los personajes? ¿O mejor dicho que no ocultan? Ese secreto es el elemento generador de la acción. Conocerlo hace que los personajes actúen, que Victoria quiera conocer la verdad que ocultó durante años Elena, su madre. Y esa verdad tiene que ver con su padre, con su origen, con la búsqueda de la identidad. Esto último es el otro gran condimento de esta y de todas las telenovelas. Es esa búsqueda la que hará que conozca a Marcos y seguramente el acercarse a la verdad genera las confusiones propias que impedirán que ese gran amor no logre concretarse nunca…, por lo menos no hasta el último capítulo.

Estas no son novedades. La repetición temática y de recursos narrativos es lo que hace que gran parte del público minimice el géneroPero también es lo que logra capturar a los fieles y numerosos seguidores que lo consumen, en parte, por el placer de la repetición estética y temática propia de estos programas, que no hacen otra cosa que recuperar y actualizar las pasiones universales de los cuentos de las princesas ancestrales.

Si todo esto no es una novedad ¿Cuál es la novedad en este caso? Justamente esa: que la “no” novedad sea el éxito.

Desde mediados de la década del noventa, la telenovela comenzó a sufrir cambios radicales, tanto en sus temáticas como en su estructura narrativa. La llegada de la neotelevisión trajo consigo la hibridación de todos los géneros televisivos e hizo lo propio con este. Ya no alcanzaba con el público femenino de la tarde. Había que ir por más. Conseguir y atrapar a otras audiencias y así poder recuperar más rápidamente y efectivamente los altos costos de producción que implicaba producir un ciclo de estas características.

Los primeros ejemplos los brindó el clan del Boca con Celeste, Antonella, Celeste siempre Celeste, Perla negra y otros muchos éxitos, todos producidos por Raúl Lecuona en Sonotex. Al melodrama puro se le comenzó, tímidamente, a incorporar pasos de comedia. Siempre relacionados a personajes secundarios. Poco a poco fue creciendo hasta que la comedia se presenta ya incorporada a la estructura narrativa de esta nueva ficción hibridizada. La actualidad también se trasformó en eje temático de distintos ciclos. El Sida, la donación de órganos y hasta los desaparecidos se incluyeron dentro de los conflictos de las nuevas telenovelas.

La segunda, y muy importante, etapa de cambio e hibridación se plasmó con las producciones de Pol-Ka. Tal vez aquí el camino fue inverso, pero con la llegada a un mismo destino. A las comedias costumbristas de esta productora se les fue incorporando el melodrama y lo sentimental creando así un sello propio y un nuevo género, al que pocos podrían describir como telenovelas, pero que contienen grandes características de éstasGasoleros, Son Amores, Valientes y muchas otras son ejemplos de estos cruces que fueron la continuidad de esta contaminación genérica.

Los géneros cambian, y los públicos se adaptan a estos cambios. No solamente se adaptan, sino que comienzan a demandarlos. A las historias amorosas se les sumó el suspenso, el policial, la comedia en todas sus formas, y hasta el terror, aunque este último intento quedó trunco (Lobo, Canal 13, 2012). Ya no sólo las amas de casa consumen la telenovela. Los adolescentes y los hombres son fieles seguidores de estos ciclos, muchos más de aquellos ubicados en el prime time de la grilla de programación.

Dulce Amor recuperó los valores propios de la casi olvidada telenovela clásica. Volvemos entonces a la pregunta inicial. ¿Cómo se transformó en un éxito? ¿Es su calidad artística y de realización el secreto? Seguramente no.

Su fidelidad por recuperar las características de las primeras telenovelas se presenta hasta en sus vicios. No son los rubros técnicos por los que se destaca. La escenografía es básica. No hay un planteo novedoso ni en lo estético/estilístico ni en lo dramático. Es decir, en la relación de los espacios con el drama, la acción, el conflicto. Está viciado de lugares comunes e inverosímiles. Un ejemplo de esto es la casa de Isabel (Georgina Barbarossa), la madre de Marcos. Se plantea como la típica vieja casa de barrio, con características propias de un conventillo sui generis. La pulcritud manifiesta el artificio, estética que podía perdonarse hace 20 años con las paredes realizadas con bastidores de madera, típicas de la televisión de los ochenta, pero que en pleno 2012 genera un distanciamiento con lo esperable.

La iluminación tampoco tiene un desarrollo ni estético, ni realista. Simplemente quita oscuridad a la imagen.

Los textos se tornan lentos y repetitivos. Es verdad que esta es una de las características de los guiones de este género. Se presentan de este modo para dilatar el avance de la acción y así sostener el conflicto principal y los derivados de éste, hasta el final del ciclo. La falta de conclusividad define, en parte, a estos programas, pero en este caso el recurso se agota en sí mismo y no encuentra formas artísticamente valiosas para disfrazar la repetición.

Por momentos parecería haber errores de casting. No se puede negar el talento de gran parte de los actores convocados para este ciclo. Pero algunos de ellos parecen no ser la mejor opción para encarnar algunos de sus personajes. O tal vez la falla, si es que la hubiere, está en la dirección. Entre las figuras destacadas de este elenco se pueden nombrar a María Valenzuela, Arturo Bonin, Jorge Sassi, Georgina Barbarossa, Laura Novoa y hasta la talentosa, pero dejada de lado, Graciela Pal. El personaje de Valenzuela, Elena, a priori parecería ser la clásica villana de las tiras. Pero este personaje se ve desdibujado ya que su roll no encuentra lugar dentro del drama. Es sólo la excusa del secreto que encierra la búsqueda de la identidad de Victoria. Sassi compone un tierno mayordomo fiel y devoto a la familia, pero sus amaneramientos rondan lo grotesco. Georgina Babarossa vuelve a mostrarse como la excelente comediante que es, pero su personaje no encuentra un lugar dentro del juego de los conflictos, además de presentarse como una ama de casa de barrio que de barrio sólo tiene el vestuario. Su imagen remite mas a una madre de clase media alta, personaje que encaro con excelencia artística en Ciega a citas, que a la cebadora de mates del barrio de la fábrica de golosinas.

Es normal y esperable en las telenovelas que los personajes secundarios y de reparto estén encarnados por grandes y talentosos artistas. No así los protagónicos que suelen dejarse en manos de las figuras del momento, muy convocantes, pero por lo general en crecimiento y desarrollo artístico, muchas veces aun no alcanzado.

Carina Zampini, a quien nadie puede negarle sus capacidades actorales, se sale del tipo aristocrático que pretende representar. Es de reconocer el desempeño de Darthes en su interpretación conservadora, pero efectiva y creíble de su personaje.

De esta manera excelentes actores no terminan de desarrollar la verosimilitud de sus personajes y la trama adopta ciertas caracterizas kirchs que no convencen desde lo artístico.

Hombres, mujeres, adolescentes y niños se exponen todas las noches a este nuevo fenómeno digno de análisis. Es un programa en el que confluye el fanatismo de los ciclos que se transforman en objeto de culto y la aceptación de las grandes masas que lo convierte en uno de los programas de más alto raiting del prime time argentino.

Como contara la vieja frase: para los fracasos sobran las explicaciones, los éxitos siempre son un misterio.





Nueva newsletter del Centro de Información del Observatorio

9 10 2012

El Centro de Información del Observatorio de la TV (Universidad Austral, Facultad de Comunicación) emite mensualmente esta publicación electrónica, a fin de brindar asesoramiento y sugerencias a canales, productoras e interesados en la industria de contenidos televisivos.

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En la edición de octubre 2012:

  • El costumbrismo vuelve a la pantalla chicaSos mi hombre es el nuevo desafío que Adrián Suar (Pol-ka Producciones) pone en juego para enfrentar la lucha por el liderazgo en el prime time.  Una vez más, Canal 13 apuesta al costumbrismo y a las tradiciones argentinas: el hombre de barrio, la mujer de clase alta confundida en su entorno, el boxeo y la jerga informal. Leer más
  • Dulce misterio e inexplicable amor. Con sorpresa para muchos, la telenovela Dulce Amor no solo compitió par a par con el ciclón de Showmatch, sino que en varias oportunidades superó los números de este imbatible de los últimos años. ¿Cómo una simple telenovela pensada para la tardes de Telefé pasó a ser uno de los programas más vistos del prime time argentino y apoyándose, además, en una de las formas más puras del género de la telenovela? Leer más
  • El psicoanalista: un nuevo viejo personaje. No es casualidad que este año 2012 la televisión argentina cuente con tres ficciones sobre psicoanálisis. Claramente el psicólogo es un personaje importante al momento de contar una historia, ya que es un integrante más de la vida cotidiana de muchas personas. O quizás la agenda televisiva marque al psicólogo como alguien cotidiano, cuando para muchos no lo es. Nuevamente se plantea el debate, hasta qué límite la televisión refleja la realidad… Leer más
  • Londres 2012: el acontecimiento mediático que detuvo al mundo. Los últimos Juegos Olímpicos hicieron latir al planeta al ritmo de la capital inglesa: durante poco más de 2 semanas, la cita Olímpica reunió a más de 10.500 deportistas de 204 países que se enfrentaron en 39 disciplinas. En TV se rompieron todos los records de audiencia. Esta vez, el oro se lo llevaron los medios digitales. Leer más
  • La fábrica de ilusiones… o de decepciones. En la televisión nos acostumbramos a ver y entretenernos con la violencia como parte de la vida cotidiana. Y hay una línea muy fina que separa al entretenimiento de la miseria humana. Cuando se bordean los extremos, la conocida “fábrica de ilusiones” puede ser también de generadora de decepciones. Leer más

La newsletter es gratuita. Desde junio de 2011, todas sus ediciones están disponibles en el sitio http://newsletterotv.blogspot.com/ y en nuestro blog (solapa Publicaciones). Para recibirla mensualmente en su casilla de correo electrónico, por favor solicitarlo vía mail a observatorio@austral.edu.ar





“Todo es posible”, y una TV con valores también

20 08 2012

Como en los buenos viejos tiempos, con un mensaje positivo y una fusión de emoción y entretenimiento, Julián Weich retoma la apuesta de conducción los domingos por la noche.

Por Gabriela Fabbro, directora del Observatorio (Artículo publicado en la newsletter del Observatorio)

Mientras Tomás Yankelevich define su grilla de programación tras haber vencido a Canal Trece en la carrera por el rating el primer semestre del año, Telefé estrenó el 6 de mayo a las 21 hs, con picos de casi 17 puntos de ratingTodo es Posible.

Con Julián Weich en la conducción y Nathalie Pérez como co-conductora, este mix de géneros nos recuerda el éxito de cinco temporadas consecutivas de Sorpresa y media, por su conductor, su día y horario de emisión y su afán por cumplir sueños y sorprender a la gente. Asimismo, a Justo a Tiempo o a Trato Hecho, dos programas de entretenimiento y juegos que también condujo el conductor argentino en los últimos años.

Desde 1991, Julián Weich está latente en la pantalla. Sin importar en qué canal trabaje, mantiene un coherente perfil con la clase de programas en los cuales participa. Aquel conductor que se comprometía allá por el año 1993 con Un sol para los chicos de Unicef, casi veinte años después flamea la bandera de los sueños, las sorpresas, y el entretenimiento, combinados en un programa de emisión semanal destinado a toda la familia argentina.

El programa cuenta con cuatro secciones, las dos primeras se asocian al entretenimiento, las dos restantes a la emoción:

  • “3 x 3”: dos o tres participantes, elegidos al azar, deberán repartir 3000 pesos a su gusto en menos de 3 horas. El dinero se divide equitativamente entre gente de la calle, un vecino y un amigo del participante. Por teléfono, la gente votará al participante que haga un uso más “creativo” del dinero. El elegido gana una cifra de ronda los 10.000 pesos.
  • “Verdad o verdura”: el juego incluye a los 50 participantes presentes en el piso. Las respuestas correctas sumarán dinero en el pozo. Tras una primera ronda, quedarán elegidos los 8 participantes que más respuestas correctas hayan tenido. De allí eligen a 2, que competirán por conquistar el pozo final.
  • “El mejor día” consiste en homenajear a un “ciudadano ilustre” o a un vecino reconocido por sus pares, su familia/amigos, sus vecinos, y hacerle pasar “el mejor día de su vida”. Normalmente el programa finaliza con la culminación de ese día y el encuentro del homenajeado con sus afectos.
  • “Cadena de favores”: una persona que en algún momento de su vida fue receptora de algún favor, por ejemplo la donación de órgano, contacta a aquella persona que le hizo el favor para agradecerle. De algún modo, para “devolver el favor recibido”, realiza una buena acción para otro y/o la sociedad.

Detrás de este programa semanal existe un fuerte trabajo de pre producción: viajes, variedad de locaciones, exteriores, scouting de participantes, tiempo y dinero invertido.

No obstante, en la televisión, los tiempos del aire no son los mismos del cable. Si bien la edición de los clips y las notas es impecable, las cuatro secciones no están bien definidas en la práctica y la estructura del programa es desordenada y poco clara para el televidente. De hecho, el programa no tiene una línea limitada. En las primeras ediciones, las secciones emotivas ocupaban la mayor parte del programa, mientras que en la actualidad prevalecen las de entretenimiento.

De todos modos, al margen de las críticas al programa y del manifiesto desinterés que tiene Weich por las mediciones y la popularidad, Todo es Posible entretiene y refleja historias de vida positivas. Y, aunque el formato sea reiterativo y por momentos confuso, la televisión necesita más de esto: solidaridad y diversión. Sólo resta un pequeño ajuste de tuercas.





“Graduados”, la revelación 2012

20 08 2012

Después de años de liderazgo indiscutido, Showmatch comenzó a perder audiencia y fortalecimiento frente a un programa de la competencia sin demasiadas pretensiones: Graduados, una tira producida por Underground que se convirtió en un éxito que fue creciendo a través de los meses.

Por: Juan Pablo Martínez Kolodziej (Artículo publicado en la newsletter del Observatorio)

En esta televisión tan cíclica y volátil, resulta curioso que esta ficción casi no ve la luz. Cabe recordar que la última comedia producida por Underground fue Un año para recordar, emitida por Telefé en 2011, y no fue precisamente un éxito. De hecho, las autoridades de Telefé ordenaron “apagarla” antes de tiempo. Underground entonces se preparaba para hacer una segunda temporada de El tiempo no para, aquella tira para adultos que se emitió por la pantalla de Canal 9 en 2006.

Sin embargo, sobre fines del año pasado, y gracias a la asociación con Endemol, la productora encabezada por Sebastián Ortega comenzó a preparar la producción de Graduados para Telefé. Un proyecto sin demasiadas pretensiones ni expectativas debido al mal año que la emisora tuvo.

Se trataba además de una historia que tenía al frente a tres actores que significaban un riesgo: Nancy Dupláa, Luciano Cáceres y Daniel Hendler. Dupláa venía “enfriada” en la pantalla después de trabajar en Socias en el 2008, y además con ciertos prejuicios que se tenían sobre ella debido a sus convicciones políticas. Sin embargo, cabe destacar que su elección no es hecha al azar: Dupláa es una ex ídolo juvenil debido a su protagónico en Montaña Rusa en 1994.

Cáceres había tenido un año importante gracias a su personaje en El elegido, pero sin ser protagonista. Y Hendler es un actor de cine, querido por muchos productores del medio pero que en televisión nunca había hecho un éxito. Su currículum en la pantalla chica incluía participaciones especiales en ficciones y un semi protagónico en Aquí no hay quien viva, la sitcom que Telefé emitió sin repercusión en 2009. Lo cierto es que ya pasada la mitad de este 2012, todos concuerdan en que Graduados es el programa éxito de la televisión local.

Hay un cóctel de elementos que hace que esta tira sea un éxito. Para empezar, se trata de la primera comedia no costumbrista en muchos años. Y el público hace tiempo decidió que no quiere ver, al menos por el momento, costumbrismo en las comedias. Alguien que me quiera, la comedia producida por Pol-ka en 2010, fue la última. Y su resultado no fue bueno. Graduados es una comedia simple, que tiene personajes e historias para poder cautivar a todos los públicos. 

Los secretos son elementos claves que hacen a la fórmula de cualquier telenovela exitosa. Secretos que se tienen entre los personajes y que el público no conoce, pero sabe que están. Y luego están los más importantes para mantener a la audiencia expectante, y son aquellos de los cuales el público es cómplice y tiene conocimiento de ellos, pero los personajes no. Estos son los más relevantes porque mantienen al público con la expectativa de cuándo van a ser contados, y en los libretos continuamente se generan situaciones límites para que se descubran. Pero eso, por supuesto, lo dejan para momentos importantes. Graduados tiene esto y apuesta al más exitoso de ellos utilizados en un culebrón clásico: la paternidad confundida. 

Haciendo referencia a la realización y libreto, Graduados tiene un lenguaje muy atractivo que está cuidado hasta el detalle. Pasando por la iluminación, vestuario y hasta en los propios textos, hay un subcódigo para toda una generación; aquella que vivió su juventud a fines de los años 80 y comienzos de los 90. En los diálogos, la forma en que se comportan los personajes, los contínuos flashbacks al pasado, con los cuales el público se siente identificado y despierta cierta “nostalgia”.

Pero lo interesante de éste último punto referente a las recurrencias al pasado, es que no se trata sólo de contextos que marcaron a una juventud se esa época, sino a público de todas las edades. Un ejemplo es cuando hicieron la recreación de Feliz Domingo, el programa conducido por Silvio Soldán. Es cierto que quienes participaban del programa eran adolescentes, pero el show era multitarget y visto por una audiencia mucho más amplia que la joven.

La musicalización no es menor, y esto sí es un guiño más explícito que contribuye al aire que se respira cuando se ve la tira. Todos los temas para generar climas o transiciones hacen referencia a la época. Charly García, Los abuelos de la nada, Sumo y otros son constantes.

A diferencia de otras ficciones donde los protagonistas son la clave del éxito, aquí los personajes secundarios cumplen un rol fundamental. Como ya se mencionó antes, son los que amplían el target para que la ficción no sea vista sólo por personas entre 35 y 45 años. El personaje que interpreta Juan Leyrado está claramente puesto para simpatizar a los más adultos. Al igual que los interpretados por Mirtha Busnelli y Roberto Carnaghi, dos personajes muy bien caracterizados en sus costumbres y comportamientos. Gastón Soffritti, el ex galancito de Patito Feo tampoco es casualidad. Su personaje e historia está puesta al servicio de los más chicos y a la simpatía de los más adultos. Soffritti no hace un protagónico desde el éxito de la tira producida por Ideas del Sur en 2007 – 2008, pero su imagen aún está intacta para los más chicos, sobre todo por las repeticiones que Patito Feo tuvo a través de las distintas señales de Disney Channel.

Otro acierto del elenco fue la elección de Paola Barrientos como una psicóloga algo neurótica, y mejor amiga del personaje de Nancy Dupláa. Barrientos viene con una imagen de mucha repercusión debido a las campañas de Banco Galicia, y que tuviera un cuasi protagónico en una ficción era cuestión de tiempo. Su personaje trata una temática que no es menor en estos momentos: quiere tener un hijo a través de fecundación asistida con un personaje homosexual, interpretado por Juan Gil Navarro (de las únicas veces en que un personaje con esta condición es interpretado por un actor de tanto peso en televisión). Este tipo de temáticas que son usadas en momentos de polémica y debate a nivel social, terminan siendo un punto de atracción para la historia.

La caricatura también está presente a través de temáticas y situaciones, pero su mayor exponente es el personaje de Mex Urtizberea, quien le aporta el mayor elemento de comedia a la historia. Urtizberea hace de un eterno hippie, que aparece disfrazado en la caracterización y que supuestamente vivió su adolescencia en los 80. A diferencia del resto de los actores que casi todos rondan los 40 años, Mex es algo contrario ya que nació en 1960. Esto también es parte de la mentira de su personaje.

Graduados claramente marca una vuelta atrás en las ficciones en tira, donde se vuelve a la comedia clásica pero en tiempos modernos, y recurre a las fórmulas del culebrón puro. Y es el éxito de la televisión en este 2012.

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Para seguir leyendo:





“La Voz Argentina”, ¿nuevo formato o más de lo mismo?

20 08 2012

El nuevo reality de talentos de Telefé ya es parte de la grilla de programación y, con alto rating, se consolida como uno de los preferidos de la audiencia. 

Por: Estefanía Brid (Artículo publicado en la newsletter del Observatorio)

La Voz Argentina, nueva apuesta de Telefé para este año basada en el formato The Voice de la NBC, debutó en junio en la pantalla del canal. Con el rating a su favor, parece ser que este producto se posiciona como uno de los preferidos por el público, y el gran ganador de los domingos. Incluso, dándole batalla al programa de Jorge Lanata, del canal de la competencia.

Sin embargo, La Voz Argentina todavía no nos ha demostrado ser diferente del resto de los realities de talentos que ya conocemos. Con formato de cuatro jurados celebrities de la canción Latinoamericana, este programa se asimila a su competidor Soñando por Cantar de Canal 13. Y su condición federalista lo hace parecido a su antecesor Talento Argentino, emitido también por Telefé.

Y si bien los números acompañan y el programa entretiene con los talentos que se presentan de todo el país, aún no podemos vislumbrar la originalidad del formato adquirido por el canal. Personas que sueñan con llegar a ser artistas o famosos y argumentos poco sólidos utilizados por los jurados para conquistar a los participantes nos remiten a los formatos caza talentos de nuestro país y del resto del mundo. Y nos hace esperar un poco más…

Incluso la figura de Marley, conductor fetiche de este tipo de programas junto a Mariano Peluffo en Telefé, está un poco desdibujada. Por el momento sólo lo vimos acompañando a los familiares de los participantes; bastante poco para la interacción a la que estamos acostumbrados de él. ¿Será Marley sólo una marca registrada que favorece el programa o nos propondrá algo más? Tendremos que esperar a las próximas emisiones.

Lo que no podemos negar es que La Voz Argentina es uno de los pocos programas dentro de la televisión de nuestro país que imparte valores. Luchar por los sueños, no darse por vencido, perseverar, son algunos de los conceptos que sobresalen de la performance de los participantes. ¿Suena cursi? Puede ser… pero en una televisión donde prima la agresión y la vulgaridad, que un programa revalorice otros mensajes no es moneda corriente y es meritorio para que se destaque.

La Voz Argentina sin dudas entretiene. Pero no alcanza, queremos más. ¿Habrá que esperar a la próxima etapa o pasará a ser un programa que nos dé más de lo mismo?





Balance del Índice relativo de Calidad Televisiva 2011

13 07 2012

El Índice relativo de Calidad Televisiva (ICT) es un producto que resulta del monitoreo y de la observación sistemática de los contenidos de la televisión abierta argentina. Su meta central es la construcción de una noción de calidad televisiva.

Se lleva a cabo a través del monitoreo continuo de los programas ofrecidos en el horario central (de 20 a 24) de los cinco canales de aire  que se emiten desde Buenos Aires: Canal 13, Telefé, América, Canal 9 y la Televisión Pública.

Los resultados de los análisis se hacen públicos en forma gratuita, con una frecuencia bimensual. Se puede acceder a ellos en nuestro blog, en la solapa “Investigación académica”.

El Índice de Calidad Televisiva  promedio de los cinco bimestres medidos en 2011 es de 65,62. El indicador recupera dos puntos que lo acercan nuevamente a los promedios del trienio anterior al 2010.

En función del promedio obtenido durante los bimestres de 2011, la posición de los canales reproduce el orden establecido en 2010:

  • Según el promedio del índice de los bimestres del 2011, Telefé ocupa nuevamente la mejor posición relativa, con 69,95 puntos, tres menos que el año anterior.
  • Canal 13 mantuvo el primer lugar desde el inicio de las mediciones en 2006, y en 2011 pasó al segundo puesto. En el balance de las mediciones realizadas durante el 2011 conserva esa posición detrás de Telefé, con muy poca diferencia: 69,81 puntos.
  • Con 66,24 puntosCanal 7 (Televisión Pública) también queda en tercer lugar, a pesar de descender cuatro puntos promedio en comparación con el año anterior.
  • En el cuarto y quinto puesto se ubican nuevamente Canal 9 (63,26 puntos) y América (58,85 puntos). Cada uno de estos dos canales incrementó 9 puntos su promedio con respecto al año 2010.
  • En la dimensión Calidad Técnica todos los canales se acercan al máximo puntaje. Entre las variables incluidas, “actuaciones” deja mayor espacio de mejora.
  • En Variedad, Canal 9 alcanza el máximo puntaje.
  • En cuanto a Adecuación a la Realidad, los canales se ubican a mitad de tabla, considerando el puntaje máximo posible en esta dimensión. La variable “valores y disvalores” es la que más presiona hacia abajo el promedio, ya que todos los canales se ubican por debajo de la mitad del valor posible.







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