“La calidad de la televisión, bajo la lupa de los argentinos” (LAMAC, 2012)

23 05 2013

El Consejo Latinoamericano de Publicidad en Multicanales (LAMAC, Latin American Multichannel Advertising Council) publicó su primer informe sobre las percepciones del público argentino en cuanto a la calidad de la programación en TV abierta y TV por cable.

Entre agosto y setiembre de 2012, se encuestaron 1000 personas de ambos sexos, de entre 18 y 49 años, en la Ciudad de Buenos Aires, el Gran Buenos Aires, Rosario, Córdoba y Mendoza. Se evaluaron 66 canales argentinos, 12 de televisión abierta y 54 de TV paga.

Detallamos algunas conclusiones del estudio “La calidad de la televisión, bajo la lupa de los argentinos”:

  • La audiencia argentina está muy familiarizada con la oferta televisiva y es capaz de juzgar críticamente sus contenidos.
  • No existe correlación estadística entre el rating y la calidad percibida: son variables de comportamiento independiente, que no se influyen mutuamente.
  • La calidad de los contenidos de la TV por cable es mayor que la de los contenidos de TV abierta. El 83% de las personas encuestadas tienen acceso a los canales de TV paga y el consumo diario promedio alcanza 3 horas 25 minutos.
  • La calidad percibida es heterogénea entre los géneros temáticos y los canales de TV paga.

Para profundizar en el tema: Índice de Calidad Televisiva (ICT)

El Observatorio de la Televisión elabora un producto que resulta del monitoreo y de la observación sistemática de los contenidos de la televisión argentina. Su meta central es la construcción de una noción de calidad televisiva.

La Dra. Gabriela Fabbro, directora del Observatorio, especifica las variables analizadas en el Índice de Calidad Televisiva, la relación entre la calidad y el rating y el importante rol del televidente.





Índice de Calidad Televisiva (ICT), programa por programa: el caso “Dulce Amor” (Telefé)

26 10 2012

A partir de 2012, las categorías del Índice de Calidad Televisiva (ICT) del Observatorio de la TV se aplicarán al análisis de programas puntuales, emitidos durante el prime time de la TV abierta argentina. Mes a mes, el equipo de investigación del Observatorio publicará en el blog y en la newsletter diversos artículos al respecto. En esta edición, Alfredo Solari explica los secretos del éxito de Dulce Amor (Telefé).

Es indudable que la televisión argentina, al igual que la del resto del mundo, no es la misma que la de las últimas décadas. El tiempo pasa y con él se presentan los cambios, las evoluciones, las mutaciones, y hasta los retrocesos. Nunca nada queda igual. Nunca nada vuelve a ser lo de antes. Cualquiera diría que allí radica el éxito. En el cambio, en la sumatoria de elementos y en que la repetición por sí misma sería la clave del estancamiento y el fracaso.

Pero siempre hay excepciones. Excepciones de esas casi impensadas. Una de ellas tal vez sea Dulce Amor

Esta novela estrenada el 23 de enero de 2012 está escrita por Quique Estevanez, Marcelo Nacci y Laura Barneix. Dirigida por Mauro Scandolari y Hugo Alejandro Moser, irrumpió rápidamente, no sólo en las casas de los argentinos, sino también en los primeros puestos de las planillas de raiting. Con sorpresa para muchos, no solo compitió par a par con el ciclón de Showmatch, sino que en varias oportunidades superó los números de este imbatible de los últimos años.

La pregunta es: ¿Cómo una simple telenovela pensada para la tardes de Telefé pasó a ser uno de los programas más vistos del prime time argentino (23 horas) y apoyándose, además, en una de las formas más puras del género de la telenovela? 

El argumento versa sobre la vida de las hermanas Bandi, dueñas de una fábrica de golosinas muy famosa. Ellas enfrentan uno de sus peores momentos. Victoria (Carina Zampini) está al frente de la empresa y es novia de Lorenzo (Segundo Cernadas), el hombre que no hace otra cosa que trabajar para que se caiga el imperio. Sin embargo, las vueltas de la vida hacen que Marcos (Sebastián Estevanez), un ex corredor de autos, se convierta en el chofer de esta mujer sin alegría. La llegada de este hombre a la familia cambiará el destino de las Bandi, en todos los niveles posibles, incluida Elena (María Valenzuela) madre de las hermanas.

Julián (Juan Darthés) es amigo del alma de Marcos; juntos dedican cada hora libre a preparar el auto de carreras que corre Marcos. Cuando el cierre imprevisto del taller en el que trabajan los deja en la calle, Julián sigue los pasos de Marcos y se convierte en chofer de la hermana de Victoria, Natacha (Calu Rivero) , una hermosa mujer quince años más joven, que lo volverá loco y generará varios problemas en su matrimonio con Gaby (Laura Novoa).

Los ingredientes son los convencionales del género y todos están presentes.

El melodrama es la característica principal de toda telenovela. Este es la exageración burda y tosca de los aspectos sentimentales y patéticos de los personajes, que a su vez están fuertemente divididos entre los moralmente buenos y los malos. Ya en los inicios de este formato esta división a sus vez generaba otra asociación, hoy ya establecida como obvia: los malos son los “ricos”, y los buenos los “pobres”. Estas simplificaciones de la realidad son prácticamente presencia obligada en toda novela que se precie de serlo, siempre y cuando estemos refiriéndonos al modelo clásico.

El secreto es otro de los grandes ingredientes. ¿Qué ocultan los personajes? ¿O mejor dicho que no ocultan? Ese secreto es el elemento generador de la acción. Conocerlo hace que los personajes actúen, que Victoria quiera conocer la verdad que ocultó durante años Elena, su madre. Y esa verdad tiene que ver con su padre, con su origen, con la búsqueda de la identidad. Esto último es el otro gran condimento de esta y de todas las telenovelas. Es esa búsqueda la que hará que conozca a Marcos y seguramente el acercarse a la verdad genera las confusiones propias que impedirán que ese gran amor no logre concretarse nunca…, por lo menos no hasta el último capítulo.

Estas no son novedades. La repetición temática y de recursos narrativos es lo que hace que gran parte del público minimice el géneroPero también es lo que logra capturar a los fieles y numerosos seguidores que lo consumen, en parte, por el placer de la repetición estética y temática propia de estos programas, que no hacen otra cosa que recuperar y actualizar las pasiones universales de los cuentos de las princesas ancestrales.

Si todo esto no es una novedad ¿Cuál es la novedad en este caso? Justamente esa: que la “no” novedad sea el éxito.

Desde mediados de la década del noventa, la telenovela comenzó a sufrir cambios radicales, tanto en sus temáticas como en su estructura narrativa. La llegada de la neotelevisión trajo consigo la hibridación de todos los géneros televisivos e hizo lo propio con este. Ya no alcanzaba con el público femenino de la tarde. Había que ir por más. Conseguir y atrapar a otras audiencias y así poder recuperar más rápidamente y efectivamente los altos costos de producción que implicaba producir un ciclo de estas características.

Los primeros ejemplos los brindó el clan del Boca con Celeste, Antonella, Celeste siempre Celeste, Perla negra y otros muchos éxitos, todos producidos por Raúl Lecuona en Sonotex. Al melodrama puro se le comenzó, tímidamente, a incorporar pasos de comedia. Siempre relacionados a personajes secundarios. Poco a poco fue creciendo hasta que la comedia se presenta ya incorporada a la estructura narrativa de esta nueva ficción hibridizada. La actualidad también se trasformó en eje temático de distintos ciclos. El Sida, la donación de órganos y hasta los desaparecidos se incluyeron dentro de los conflictos de las nuevas telenovelas.

La segunda, y muy importante, etapa de cambio e hibridación se plasmó con las producciones de Pol-Ka. Tal vez aquí el camino fue inverso, pero con la llegada a un mismo destino. A las comedias costumbristas de esta productora se les fue incorporando el melodrama y lo sentimental creando así un sello propio y un nuevo género, al que pocos podrían describir como telenovelas, pero que contienen grandes características de éstasGasoleros, Son Amores, Valientes y muchas otras son ejemplos de estos cruces que fueron la continuidad de esta contaminación genérica.

Los géneros cambian, y los públicos se adaptan a estos cambios. No solamente se adaptan, sino que comienzan a demandarlos. A las historias amorosas se les sumó el suspenso, el policial, la comedia en todas sus formas, y hasta el terror, aunque este último intento quedó trunco (Lobo, Canal 13, 2012). Ya no sólo las amas de casa consumen la telenovela. Los adolescentes y los hombres son fieles seguidores de estos ciclos, muchos más de aquellos ubicados en el prime time de la grilla de programación.

Dulce Amor recuperó los valores propios de la casi olvidada telenovela clásica. Volvemos entonces a la pregunta inicial. ¿Cómo se transformó en un éxito? ¿Es su calidad artística y de realización el secreto? Seguramente no.

Su fidelidad por recuperar las características de las primeras telenovelas se presenta hasta en sus vicios. No son los rubros técnicos por los que se destaca. La escenografía es básica. No hay un planteo novedoso ni en lo estético/estilístico ni en lo dramático. Es decir, en la relación de los espacios con el drama, la acción, el conflicto. Está viciado de lugares comunes e inverosímiles. Un ejemplo de esto es la casa de Isabel (Georgina Barbarossa), la madre de Marcos. Se plantea como la típica vieja casa de barrio, con características propias de un conventillo sui generis. La pulcritud manifiesta el artificio, estética que podía perdonarse hace 20 años con las paredes realizadas con bastidores de madera, típicas de la televisión de los ochenta, pero que en pleno 2012 genera un distanciamiento con lo esperable.

La iluminación tampoco tiene un desarrollo ni estético, ni realista. Simplemente quita oscuridad a la imagen.

Los textos se tornan lentos y repetitivos. Es verdad que esta es una de las características de los guiones de este género. Se presentan de este modo para dilatar el avance de la acción y así sostener el conflicto principal y los derivados de éste, hasta el final del ciclo. La falta de conclusividad define, en parte, a estos programas, pero en este caso el recurso se agota en sí mismo y no encuentra formas artísticamente valiosas para disfrazar la repetición.

Por momentos parecería haber errores de casting. No se puede negar el talento de gran parte de los actores convocados para este ciclo. Pero algunos de ellos parecen no ser la mejor opción para encarnar algunos de sus personajes. O tal vez la falla, si es que la hubiere, está en la dirección. Entre las figuras destacadas de este elenco se pueden nombrar a María Valenzuela, Arturo Bonin, Jorge Sassi, Georgina Barbarossa, Laura Novoa y hasta la talentosa, pero dejada de lado, Graciela Pal. El personaje de Valenzuela, Elena, a priori parecería ser la clásica villana de las tiras. Pero este personaje se ve desdibujado ya que su roll no encuentra lugar dentro del drama. Es sólo la excusa del secreto que encierra la búsqueda de la identidad de Victoria. Sassi compone un tierno mayordomo fiel y devoto a la familia, pero sus amaneramientos rondan lo grotesco. Georgina Babarossa vuelve a mostrarse como la excelente comediante que es, pero su personaje no encuentra un lugar dentro del juego de los conflictos, además de presentarse como una ama de casa de barrio que de barrio sólo tiene el vestuario. Su imagen remite mas a una madre de clase media alta, personaje que encaro con excelencia artística en Ciega a citas, que a la cebadora de mates del barrio de la fábrica de golosinas.

Es normal y esperable en las telenovelas que los personajes secundarios y de reparto estén encarnados por grandes y talentosos artistas. No así los protagónicos que suelen dejarse en manos de las figuras del momento, muy convocantes, pero por lo general en crecimiento y desarrollo artístico, muchas veces aun no alcanzado.

Carina Zampini, a quien nadie puede negarle sus capacidades actorales, se sale del tipo aristocrático que pretende representar. Es de reconocer el desempeño de Darthes en su interpretación conservadora, pero efectiva y creíble de su personaje.

De esta manera excelentes actores no terminan de desarrollar la verosimilitud de sus personajes y la trama adopta ciertas caracterizas kirchs que no convencen desde lo artístico.

Hombres, mujeres, adolescentes y niños se exponen todas las noches a este nuevo fenómeno digno de análisis. Es un programa en el que confluye el fanatismo de los ciclos que se transforman en objeto de culto y la aceptación de las grandes masas que lo convierte en uno de los programas de más alto raiting del prime time argentino.

Como contara la vieja frase: para los fracasos sobran las explicaciones, los éxitos siempre son un misterio.





Resultados del Índice de Calidad Televisiva: Marzo-Abril 2011

4 09 2011

Desde el año 2006, el Observatorio de la Televisión (Facultad de Comunicación, Universidad Austral) emplea el Índice de Calidad Televisiva para monitorear sistemáticamente los contenidos de la TV abierta argentina. Su meta central es la construcción de una noción de calidad aplicable a los contenidos de las grillas de los principales canales nacionales.

Se lleva a cabo a través de la observación continua de los programas ofrecidos en el horario central (de 20 a 24) de los cinco canales de aire  que se emiten desde Buenos Aires: Canal 13, Telefé, América, Canal 9 y la Televisión Pública. Los resultados de los análisis se hacen públicos en forma gratuita, con una frecuencia bimensual. Se puede acceder a ellos en este blog (solapa “Investigación académica”) o en la página institucional de la Universidad Austral.

En cuanto a las conclusiones correspondientes a marzo y abril de 2011, sexto año en la medición sistemática de la calidad televisiva, el valor general del índice estuvo en línea con los últimos promedios obtenidos en los índices anteriores: 64,73 sobre 100.

  • El índice general desciende a 62,97 si se consideran sólo los canales de aire privados, ya que Canal 7 eleva el promedio.
  • El canal público, con 71,8 puntos se ubica este bimestre en primer lugar entre los canales incluidos en la medición. Canal 7 se ubicó en esta posición en el último bimestre del 2010, muy cerca de sus seguidores.
  • En la presente medición se distancia algo más: Canal 13 con 68,72 y Telefé con 64,96. Estos últimos dos canales invirtieron su posición: en la anterior medición el segundo lugar lo ocupaba Telefé y el tercer lugar, Canal 13, aunque con una exigua diferencia de 0,4 puntos. En esta oportunidad en cambio, una diferencia de 3,8 puntos favorece a Canal 13.
  • Canal 9 mantiene su posición y el nivel en el índice: 59,78.
  • América continúa en el último lugar con 58,40.

Acceda al Índice de Calidad Televisiva (Marzo-Abril 2011) haciendo click aquí

 

 

 





Índice de Calidad Televisiva: cuando el rating y la buena TV van juntos

22 07 2011

En el marco de los Premios Fund TV 2011, el Observatorio de la Televisión de la Universidad Austral otorgó a Telefé el Premio a la Calidad Televisiva 2010. Dicho canal obtuvo el máximo puntaje en el índice cualitativo que bimestralmente realiza un equipo de investigación en la Facultad de Comunicación de dicha casa de estudios.

La Dra. Gabriela Fabbro, directora del Observatorio de la Televisión de la Facultad de Comunicación (Universidad Austral), especifica las variables analizadas en el Índice de Calidad Televisiva, la relación entre la calidad y el rating y el importante rol del televidente frente a los contenidos emitidos por los responsables de los canales.

Fuente: Postgraduadosfc.





Últimos Índices de Calidad Televisiva 2010

5 07 2011

El Índice de Calidad Televisiva (ICT) es un producto del Observatorio de la TV (Universidad Austral), que resulta del monitoreo y de la observación sistemática de los contenidos de la televisión abierta argentina. Su meta central es la construcción de una noción de calidad televisiva.

Se lleva a cabo a través del monitoreo continuo de los programas ofrecidos en el horario central (de 20 a 24) de los cinco canales de aire  que se emiten desde Buenos Aires: Canal 13, Telefé, América, Canal 9 y la Televisión Pública.

Los resultados de los análisis se hacen públicos en forma gratuita, con una frecuencia bimensual. Se puede acceder a ellos en nuestro blog (solapa Investigación Académica) o en la página institucional de la Universidad Austral.

A continuación, se adjuntan los últimos índices y un balance general, correspondientes al año 2010:

SEPTIEMBRE- OCTUBRE 2010 (descargar presentación de Power Point)

NOVIEMBRE- DICIEMBRE 2010 (descargar presentación de Power Point)

BALANCE 2010 (descargar presentación de Power Point)





Lunes 4 de julio, 20 horas: 17° entrega de los Premios Fund TV 2011

1 07 2011

El lunes 4 de julio a las 20 horas, por el canal Volver,  tendrá lugar la emisión de la 17° Entrega de los Premios Fund TV 2011.

“(…) Desde hace quince años se destaca a producciones que se han caracterizado por brindar contenidos de calidad desde las pantallas. Este premio se otorga a los programas con mensajes de valor educativo, que  siempre pueden integrarse en la gran variedad de rubros y formatos televisivos (…)”. (Fund TV, Televisión Educativa)

La Universidad Austral y Fund TV entregan en forma conjunta  un premio a la emisora de TV abierta que ha obtenido el puntaje más alto en el Índice de Calidad Televisiva, elaborado por el Observatorio de la Televisión de dicha universidad.

Para más información:

 





Índice de Calidad Televisiva 2009

23 06 2010

A través del Índice de Calidad Televisiva (ICT), el OTV evalúa las variables de la calidad de los distintos programas emitidos por los cinco canales de aire (Telefé, Canal 13, Canal 9, América y la Televisión Pública) durante el prime time (lunes a viernes de 20 a 24).

El ICT se basa en tres pilares:

Variedad: tipo de programación.

Calidad técnica: escenografía y decorados; iluminación y tratamiento de la imagen; presentador/actuaciones; tratamiento del sonido; encuadre, cámara y montaje.

Adecuación a la realidad: lenguaje; grados de verosimilitud; valores/disvalores.

Haciendo click en los siguientes enlaces, podrá descargar los Índices de Calidad Televisiva elaborados por el OTV durante los últimos meses del 2009.

Índice de Calidad Televisiva-Julio/Agosto 2009

Índice de Calidad Televisiva-Septiembre/Octubre 2009

Indice de Calidad Televisiva-Noviembre/Diciembre 2009








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