Una historia “transmedia” es una única y gran narración cuyos elementos narrativos “se diseminan” en distintos canales, utilizando diferentes plataformas (Internet, redes sociales, comics, videojuegos, películas, eventos presenciales, webs, etc.).
“(…) Representa un proceso en el que los elementos de una misma ficción se dispersan sistemáticamente a través de múltiples canales, con el propósito de crear una experiencia de entretenimiento unificada y coordinada. Cada medio hace su única contribución para el desenvolvimiento de la historia (…)”.
“(La clave es que) no hay una única fuente o texto donde el receptor pueda obtener toda la información necesaria para comprender el universo de la historia que se cuenta (…)”.
Ahora bien, ¿cómo concebir historias que puedan “retroalimentarse” a través de distintas plataformas? ¿Qué tipo de medio elegir para sumar valor agregado a cada pieza del “rompecabezas” que es la gran historia? Massimo Martinotti, fundador de la productora RedMagmaMedia, explicó al Observatorio APCI algunas claves al respecto, que recomendamos a quienes deseen incursionar en este tipo de narrativas.
La remake es una modalidad de producción que refleja la globalización y la transnacionalización de la novela. Apareció cuando surgió la necesidad de recrear los clásicos de la literatura dramática. Uno de los primeros ejemplos en Brasil data de 1948, con la adaptación de El derecho de nacer, que era una telenovela cubana.
Yo soy Betty, la fea fue la verdadera revolución en la transnacionalización de las telenovelas. La primera versión surgió en Colombia, en 1999. El éxito fue inmediato, tuvo los mayores indices históricos de audiencia. El deseo de varios países por adquirir el contenido y hacer una remake llevó a una retransmisión de la novela en más de 100 países y se dobló a 15 idiomas.
Estados Unidos fue uno de los principales compradores y, en 2006, puso al aire la telenovela denominada Ugly Betty. El éxito también llegó a varios lugares de América y del mundo. En la Argentina, se estrenó en 2001 y tuvo un éxito inesperado por estar a la tarde.
Desperate Housewives surgió en Estados Unidos y pertenecía a Disney. Fue exitosa y, en consecuencia, se hicieron muchas remakes alrededor del mundo, pero en muchos países el éxito no fue tal como esperaban. El control que Disney impuso sobre las remakes fue tan grande que complicó la identificación. Según Mauro Alencar, “no incorporó elementos de Brasil”. Lo mismo ocurrió en la Argentina: las barreras culturales fueron cruciales para que solamente durara una temporada al aire. La incorporación de actores nacionales no fue suficiente, en ninguno de los dos casos. Aquí, (la productora argentina) Pol-Ka se vio limitada al momento de cambiar el guión por el dueño del formato. Aunque lo hizo parcialmente, los resultados no fueron los esperados.
Las ventajas de este tipo de formatos son claras. Hay una aprobación generalizada del formato, pero no asegura el éxito. Se basa sobre algo ya hecho y es simplemente la adaptación (y no la creación) de un texto (…) (Actualmente), la sociedad se volvió más compleja, las nuevas tecnologías penetraron y la remake también tuvo que adaptarse. Como aclara Alencar, “todo parte del autor, él es el que decide cómo adaptar, él decide qué cambiar y qué mantener”.
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Para seguir leyendo: adaptación de formatos: el caso En terapia (TV Pública Argentina)
(…) Las señales televisivas dedicadas a los niños y niñas (de menos de tres años) y que hoy pueden verse en la televisión por cable son contraproducentes para su desarrollo (…) salvo que (se enmarquen en) una dinámica donde estén otros componentes como el juego y la actividad lúdica (…)
(…) Lo que uno ve es que, en los últimos tiempos, una modalidad que ha tomado a muchos sectores de la sociedad, es plantar al niño frente al televisor, y entonces lo que uno encuentra son retardos en la organización del lenguaje. Esto es producto de que no hay una interacción, el lenguaje requiere de una interacción social para su desarrollo; en consecuencia, lo único que hace el niño es estar despierto y esta condición aceptante de acción es lo predominante y la acción está reforzada por lo visual y por lo auditivo (…)
(…) Si el lenguaje está con un grado de organización mínimamente desarrollado, a los tres años, la televisión en dosis adecuadas puede transformarse en un elemento acompañante del niño, en tanto se respeten ciertas reglas. ¿Qué presupone el dibujo en el marco del desarrollo de las conductas del niño, desde el punto de vista cultural y social, si en realidad es el patrimonio de conceptos de sus experiencias, de su historia, de su cultura, de su sociedad? Entonces también el idioma que escucha debe ser claro para el niño y no un idioma transfundido al mexicanismo que deteriora todo lo que es su organización del lenguaje en esa etapa (…)
(…) Tener en una primera etapa un idioma materno muy claro, muy definido, tiene mucho que ver después con el proceso de aprendizaje escolar, el aprendizaje formal, el aprendizaje pedagógico de la lecto-escritura. Este es uno de los elementos, por supuesto que hay otros elementos, desde el punto de vista visual, que incorporan el carácter de lo que los niños ven que tiene que ver en el derrotero intelectual y cultural de los niños y en el vínculo que establecen, y esto también tiene que ver, después, con los comportamientos sociales (…)
(Sobre las nuevas pantallas: celulares, tablets y demás) (…) Me parece que el problema principal que hay, desde el punto de vista social, es integrarlo como un instrumento no en sí mismo, sino como un instrumento de desarrollo social y cultural. Esto exige… esto plantea una disputa entre lo económico y lo social, en realidad, porque la gran presión que existe para la compra y la recompra y la recontra compra y lo que vemos, de que se construyen instrumentos que sirvan para 30 días o dos meses, te genera, realmente, una dependencia sistemática y permanente que no te permite apartarte de lo que ves en los chicos y también en los adultos, que es, digamos, el consumismo en última instancia (…) Yo creo que, para mí, el gran desastre social es la pantalla boba, el televisor. En cambio, en este plano se genera una interacción y una actividad de otro contenido, donde inevitablemente el operador dependiente de esa pantalla, que es un niño, tiene que interactuar con ella y generar nuevas condiciones sistemáticas y permanentes (…) También la interacción con la pantalla te requiere o te plantea otros mecanismos de búsqueda social, cultural, de modo tal que la pantalla es un instrumento de ese desarrollo (…)
(…) Todos aquellos padres que creen que porque le dan mucho al niño le están generando, digamos, una activación y una capacidad mayor para incorporarse a la vida, están sumamente equivocados. Se produjo un fenómeno muy interesante en la década del ’90: no solamente fue la globalización del mundo… Esto lo estoy planteando no en términos políticos; en términos sociales y en términos de realidad social. En la década del ’90 todo el proceso de globalización también produjo un fenómeno que culturalmente era cómo los padres jóvenes, sobre todo de clase media o aspirantes a mantenerse en la clase media, establecían con sus hijos una situación de exigencia desmesurada en la formación educativa, cosa que hoy todavía existe (…)
(…) El televisor también juega un papel de esto. Estos son fenómenos sociales que la televisión ha ido también acompañando estos procesos. El hecho de que los padres no se hayan hecho cargo de la cultura de sus hijos o la hayan tenido que remplazar sin una orientación social general que avale, digamos, el avance de la sociedad en su conjunto, ha producido este tipo de fenómenos que inciden en sus desarrollos (…)
(…) ¿Cuándo es y cuando no es una caja boba el televisor? ¿O cuando los padres lo usan como un instrumento para des-responsabilizarse? Esto es interesante, por lo menos a nivel general, plantearlo y discriminarlo (…)
(…) Me parece que todavía tenemos que recorrer un tiempo para ver que efectivamente hay nuevos contenidos, hay nuevas intenciones, nuevos programas que empiezan a modificar el sentido de lo que se quiere comunicar a los niños. Pero yo creo que también hay tensiones en esto, porque para aquellos que creemos que el contenido es bueno (…), también hay una tensión en saber cuánto de ese contenido es bueno y cuánto de ese contenido no. No en el sentido que si es bueno o no el contenido, sino cuánto tenés que darle de ese contenido a los niños para poder favorecer su desarrollo (…)
(*) N. de la R: El entrevistado es neuropediatra y neuropsicólogo infantil. Médico del Hospital Municipal Ramón Sardá. Docente Adjunto Ordinario de Neurobiología, (Universidad Nacional de Luján, Provincia de Buenos Aires). Investigador. Docente Ordinario Asociado, Ciencias de la Educación (Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Buenos Aires). Docente de la Maestría en Neuropsicología (Facultad de Humanidades, Universidad Nacional de Córdoba -Argentina- y Puebla, México).
Con el objetivo de colaborar en la construcción de un periodismo de mayor calidad que “ponga la lupa” en los 16 millones de chicos que viven y crecen en la Argentina del siglo XXI, este trabajo pone en cuestión la complejidad y la rigurosidad con la que se informa en los noticieros sobre diversos temas que los involucran: Educación, Sexismo, Desarrollo Sostenible, Pobreza, Violencia, Consumo, Participación, Adicciones, Salud, etcétera.
A la luz de los resultados del primer monitoreo (realizado entre setiembre y noviembre de 2010), en la segunda edición se analizaron 842 noticias emitidas en las ediciones centrales de los noticieros de TV abierta argentina (Telenoche -Canal 13-, Telefé Noticias -Telefé-, Telenueve -Canal 9-, América Noticias -América- y Visión Siete -Canal 7-), durante los meses de abril, mayo y junio de 2012.
El análisis cuantitativo y cualitativo de las noticias no sólo se focalizó en las temáticas abordadas; también profundizó en la cantidad y calidad de las fuentes citadas, el grado de participación que se dio a los chicos en el relato del hecho, el uso de estadísticas, los términos empleados para referirse a niños y jóvenes, el derecho a la intimidad y a la identidad de cada chico, la calidad técnica de cada noticia y los valores que promueve, entre otros.
La investigación contó con el auspicio de la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia del Ministerio de Desarrollo Social de La Nación (Sennaf) y el apoyo de Adecco.
“La niñez en los noticieros 2012”. Principales conclusiones
Fuentes citadas:
El 65 por ciento de las notas utiliza sólo una fuente de información, claramente a contramano de la pluralidad de voces tan necesaria y recomendada a la hora de informar.
Hay otro 17 por ciento de noticias que se construye con dos fuentes, y de ahí el número empieza a bajar sensiblemente.
Los noticieros Telenoche y Visión Siete son los que menos fuentes consultan: en el primero, el 71 por ciento de las noticias cuenta con una sola fuente; y en el de la TV Pública, peor aún: el 92 por ciento escucha una sola voz. América Noticias y Telenueve también muestran números preocupantes: el 68 por ciento y el 58 por ciento de las noticias de infancia y adolescencia se construyen con una sola fuente. El mejor ubicado es Telefé, donde el 36% usa una sola fuente.
Uso de estadísticas y cita de políticas públicas
El 94 por ciento de las notas no usa estadísticas, aunque eso no es lo peor: cuando sí las citan, en el 54 por ciento de las noticias no se aclara de dónde surgen los datos.
Además, el 95 por ciento no cita legislación de ningún tipo (general o específica de infancia) y el 88 por ciento no cita políticas públicas referidas a chicos y chicas.
Los chicos y su entorno, las voces más escuchadas
La fuente más escuchada son los padres de los niños y adolescentes (Madre, con un 20 por ciento; y Padre, con 9 por ciento). Luego, los niños y adolescentes: 3 por ciento los primeros y 10 por ciento los segundos.
Con muy poco espacio, figuran los especialistas en temas de infancia y adolescencia: apenas un 7 por ciento. Y la sociedad civil, menos espacio aún: 4 por ciento.
Salud, el segundo tema más tratado
Las noticias referidas a Salud son el segundo tema más tratado a la hora de hablar de infancia y adolescencia en los noticieros. Sumaron el 23 por ciento del total de menciones, casi el doble que la edición anterior de esta investigación. A su vez, los temas referidos a Educación suman apenas el 14 por ciento, casi la mitad de lo que representaban la vez anterior.
La lista de temas se completa con cuestiones referidas al derecho de los chicos a expresarse y participar (6%), las temáticas de Medio Ambiente (5%) y Pobreza (2%).
Por otra parte, entre los temas secundarios de las noticias, Violencia, Salud, Cultura y Pobreza aparecen con mayores menciones.
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Para ver y entender: documental producido en 2010, junto con la primera investigación sobre infancia y noticias
Por primera vez en Argentina, el próximo jueves 6 de diciembre se otorgará un reconocimiento a las producciones emitidas por señales integradas al Sistema de Televisión Digital desde el año 2010.
Las realizaciones audiovisuales fueron clasificadas en 25 categorías, entre las que se destacan, además de las tradicionales que corresponden a los géneros televisivos (Magazine, Deportes, Programa Infantil, Serie Ficción, entre otros), las que premian aspectos técnicos (Guión, Producción, Diseño de Sonido, Fotografía e Iluminación, etcétera) y calidad de las actuaciones (Revelación, Participación Actoral Femenina y Masculina, Mejor Actor y Actriz). Los nominados en cada categoría fueron publicados en la página web del Premio Nuevas Miradas (para más información, hacer click aquí).
Coordinado por la docente e investigadora en Media Management Ethel Pis Diez, contó con la exposición de los productores Vanesa Ragone (“El secreto de sus ojos”) y Leonardo Becchini (“Poliladron”, “Tal para Cual”, “22, el loco”, “Primicias”) y el ex Director General de The History Channel, Diego Castrillo.
A continuación, transcribimos algunas ideas principales de los expositores, asociadas a los ejes temáticos del panel. Para más información, descargar el apunte completo en PDF: Gestión de proyectos: creatividad vs. productividad
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Tensión entre autores y productores: en búsqueda del equilibrio entre creatividad y éxito
Leonardo Becchini
Cuando se comienza a escribir un guión, la pregunta siempre es “¿a quién se lo vendemos?”. Lo que nos pasa cuando trabajamos como creativos para productoras grandes es realizar el deseo del productor y no de los actores.
Actualmente, la televisión argentina está viviendo una gran crisis que ya lleva como cuatro o cinco años, y que tiene que ver con repetir fórmulas: por no perder el dinero, los productores repiten la fórmula ya utilizada y que supuestamente les dio éxito, y esto produce una degradación de los productos.
Si pensamos en autores, hoy los nombres que surgen son de los productores y no de los verdaderos creadores. Esta deformación quita proyección internacional a nuestra industria.
Hay que refundar la industria basados en la creatividad de los autores, que son los verdaderos creadores de los ciclos televisivos. Tendremos que animarnos a crear historias que tengamos ganas de contar y que puedan interesar a la gente, y asumir la responsabilidad de producirlas.
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Financiación de producciones audiovisuales por parte del Estado Argentino: difusión, monetización y autosustentabilidad
Vanesa Ragone
La idea de los concursos de fomento a la producción audiovisual es buena, pero en la práctica aún no ha funcionado: se han generado muy interesantes contenidos y nuevas narrativas que todavía no lograron hallar su nicho de mercado en la TV argentina.
El acceso que el público tiene a saber que esos contenidos ya están en la pantalla televisiva y/o en Internet, en el BACUA o en el CDA, es muy restringido. Casi nadie sabe que estas series se hicieron (y que costaron dinero).
Leonardo Becchini
Estamos intentando refundar la industria audiovisual, por eso el Estado financia producciones argentinas. La intención es excelente, pero hay que pensar la estrategia: ¿de qué manera estos contenidos pueden monetizarse, para que luego puedan ser autosustentables?
Por ejemplo, ver de qué manera empezamos a pensar qué hacer para que estos productos, proyectos y/o formatos puedan tener proyección internacional.
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Nuevas plataformas de exhibición de contenidos audiovisuales: oportunidades y desafíos
Diego Castrillo
Actualmente, hay nuevos agentes en el mundo audiovisual (empresas de telecomunicaciones, connected TV´s, tablets) que demandan, producen y distribuyen contenidos.
Eso es una oportunidad y al mismo tiempo es un riesgo para los productores de TV tradicional, porque estos nuevos actores pueden llegar a los televidentes de forma directa, sin pasar por los grandes distribuidores.
TV everywhere es el modelo que está tomando la industria de contenidos para protegerse y seguir conservando el negocio: si el consumidor está suscripto a una plataforma, hay que permitirle consumir el contenido cuando y donde lo desee.
La creatividad sigue siendo lo más importante: un mismo contenido para la mayor cantidad de plataformas posible, invirtiendo la menor cantidad de dinero posible.
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Exportación de contenidos y formatos: hacia la reconquista de los mercados internacionales
Leonardo Becchini
En la Argentina ya no hacemos telenovelas, sino teleseries diarias al estilo de Pol-ka, que no entran en el nicho masivo de consumo internacional, y eso nos ha hecho perder muchos mercados.
Tenemos que repensar de qué manera salimos de nuestro Cono Sur: creo que hay que ser románticos, pragmáticos y creativos, para volver a seducir a los públicos extranjeros.
Un buen comienzo serían las plataformas digitales: montar una plataforma de video a demanda financiada por el Estado, destinada a dar a conocer nuestras ficciones a todo el mundo.
También comenzar a explorar nuevos formatos: nuevas plataformas exigen nuevos relatos, nuevos tiempos e historias más flexibles, además de crear formas y contenidos para esta nueva generación que deglute todo, y pensar cómo comunicar el tiempo en un instante.
En el marco de la 3° edición del FyMTI (Festival y Mercado de TV-Ficción Internacional), el Observatorio de la TV dialogó con María Victoria Romano, responsable de adquisiciones de contenido de Paka Paka, la primera señal argentina enteramente dedicada a programación infantil.
Por: Carolina Roncarolo
¿Cómo surgió la señal Paka Paka?
Antes de convertirse en una señal, hace dos años Paka Paka fue una franja de programación dentro del canal Encuentro. Luego, por la demanda y por la popularidad que cobró, decidieron crear una señal que actualmente se emite las 24 horas, los siete días de la semana.
¿Qué entiende Paka Paka por contenidos educativos?
Paka Paka concibe a la educación como un continuo proceso de enseñanza y aprendizaje de ambas partes. Educar no consiste solamente en depositar una información para que los chicos sean meros receptores de lo que uno pone en la pantalla. Nos gusta más pensarlo como un ida y vuelta.
¿Qué criterios de selección emplea Paka Paka para elegir los programas que emite?
El objetivo primordial de Paka Paka es que los chicos tengan la posibilidad de verse reflejados en la pantalla a través de otros chicos. No sólo los chicos argentinos, sino también los de toda Latinoamérica y del resto del mundo. Creemos que no es necesaria la intervención de un adulto en los programas. Tratamos de que los chicos vean chicos y no vean adultos, y mucho menos adultos haciendo de niños.
Por ejemplo, un programa al que le fue muy bien y en el que es muy interesante esta experiencia es “S.O.S Mediadores”. En él se tratan temas reales, referidos a chicos que enfrentan alguna problemática en la escuela, como esto que hoy en día se denomina bullying, cuando son molestados por otros compañeros. Y esta mediación que se lleva a cabo en cada capítulo es real y está tratada por los dos chicos afectados por este problema, y dos o tres chicos que cumplen un papel neutral y también son niños. Y al final se llega o no a una resolución positiva, pero tratando siempre de ser fieles a lo que sucede en la vida de los chicos y los problemas que los atraviesan.
¿A qué edades están orientados los contenidos de Paka Paka?
Mayoritariamente, buscamos material para chicos de entre dos a doce años de edad, aunque hoy estamos ampliando esa franja para preadolescentes de entre trece y catorce años. Hacemos una diferenciación en cuanto al contenido en relación con esas edades, porque Paka Paka está compuesto por dos franjas: una se llama Ronda Paka Paka (para niños en edad escolar, de dos a cinco años aproximadamente), y otra es Paka Paka propiamente dicho, que es para los chicos que ya ingresaron al colegio.
¿Cómo está conformada la grilla de programación de Paka Paka?
La programación de Paka Paka está compuesta por un 70% de producción propia y por un 50% de adquisiciones. Tenemos una línea editorial que es igual para la producción propia y para las adquisiciones internacionales. De todos modos, sí creemos que existe y que debe existir una diferenciación entre lo que es la producción propia y las adquisiciones, en cuanto a formatos, realización y contenidos.
El tipo de material que adquirimos es bastante variado: en lo que es animación, nos interesa que haya una variedad en cuanto a lo que es 2D, 3D, stop motion… Siempre manteniendo esta idea de un relato más fluido, no violento… Damos mucha importancia al sonido, a los colores, a los personajes y cómo están creados…
También incluimos series que muestran chicos de otros países y su mundo cotidiano: sus hábitos, sus escuelas, sus amigos, su familia, sus deportes… Y también ficción: programas que están vinculados con el mundo mágico de las hadas, los cuentos y las leyendas.
¿Qué ejemplos de programas podrían destacar?
Como mencionamos antes, nuestra programación tiene como protagonista al niño, y lo que siempre tratamos de mostrar es que el niño de Argentina no es solamente el niño de acá, de Buenos Aires, sino que son los niños de todo el país. Nos interesa que ese niño de Buenos Aires pueda ver cómo es un niño del Sur o del Norte del país, y que ese mismo chico del Norte pueda ver cómo es la vida de un chico en Buenos Aires. Intentamos promover un intercambio entre ambas cotidianeidades.
Al respecto, emitimos programas de tipo docu-ficción como “Diario de viajes”. También tenemos un programa en coproducción con otros países de Latinoamérica (porque nos interesa que los chicos conozcan otras realidades de otros países de Sudamérica), que es un docu-reality y se llama “La lleva”, y trata sobre un chico que viaja a otro país u otras provincias, y hace un intercambio con otro niño que vive en ese lugar y comparten sus cosas, sus hábitos, su escuela, su familia, sus compañeros…
En nuestros programas participan chicos “comunes y corrientes”. Aunque algunos son actores nos gusta mostrar a los verdaderos chicos, con sus verdaderas casas y sus verdaderos amigos.
Con respecto a la parte de producción de animación, tenemos programas como “Zapa Zapa”, “Los Mundos de Uli”, el “Taller de Historias”… Nos interesa recalcar esta visión, que consiste en mostrar a los chicos las distintas realidades de los chicos en otras partes del país, y en Latinoamérica especialmente.