Se realizó la presentación del “Observatorio del Sector Audiovisual de la República Argentina”, hoy lunes 27 de agosto en el Auditorio Jorge Luis Borges de la Biblioteca Nacional. Se trata de un proyecto que será desarrollado de manera conjunta entre las universidades nacionales de Lanús, Quilmes, Florencio Varela, y la Facultad de Periodismo de la Universidad Nacional de La Plata.
La iniciativa busca desarrollar y promover investigaciones orientadas a analizar, recopilar y difundir información sobre la industria audiovisual, que contribuyan a la elaboración de políticas públicas estratégicas desde una perspectiva interdisciplinaria.
Orientada a generar y estimular instancias de interacción interinstitucionales entre los distintos actores públicos y privados que conforman el sector audiovisual, la propuesta persigue el desarrollo de instrumentos comunicacionales acordes a los nuevos desafíos y al diseño de modelos que permitan la expansión democrática del sector audiovisual en la diversidad y extensión que la sociedad requiere.
En esta edición, Nueva Mirada proyectará películas infantiles realizadas por reconocidos profesionales que, lamentablemente, los circuitos comerciales de cine y televisión del país no suelen difundir.
Se ofrecerán varias funciones diarias de entrada libre y gratuita, además de participación en talleres, seminarios, conferencias magistrales y demás actividades paralelas, dirigidas tanto a docentes como a alumnos de escuelas y universidades. Participarán filmes de varios países, entre ellos Alemania, China, Corea, España, Francia, Holanda, Irán, México, República Checa y Rusia entre otros.
El 30 de agosto a las 10:30 hs Juan José Campanella hará la presentación del Work in Progress de su próxima película “Metegol” en la sala Leonardo Favio de la Biblioteca del Congreso.
Y como si fuera poco, el 5 de Septiembre a las 14 hs, Nueva Mirada hará entrega al ilustrador “Quino” (Joaquín Salvador Lavado) del premio “Amigo de los Niños”.
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Para ver y entender:
Entrevista a Juan José Campanella, sobre su próxima película de animación 3D “Metegol”
¿Cuáles son las funciones que cumplís en el área de guión en Paka Paka?
Como responsable de guiones, las funciones que cumplo son múltiples. Dentro de Paka Paka todos realizamos tareas múltiples, ya que es un trabajo en equipo. En mi caso, el trabajo arranca pensando con otra gente el concepto de los programas. Hay una primera instancia de discusión y conceptualización para el abordaje de determinadas temáticas que se decide poner en pantalla. Luego, se piensa en el formato de ese programa: qué recursos se van a usar, que géneros, si es un programa de 15 minutos, si es un programa de media hora…
Una vez cumplidos estos grandes ejes, se plantean determinadas cuestiones vinculadas o a los personajes o a los escenarios. Luego comienzo a trabajar en la estructura general de un primer guión, me pongo en contacto con quienes serían los guionistas y trabajo en el ida y vuelta de cada uno de los guiones hasta que los apruebo y siguen su camino, pasan por el área de producción, de arte, etc. A veces, llegan propuestas donde el formato y el guión ya están pensados, en estos casos hay que adecuarlos a ciertos lineamientos generales que pone Paka Paka, retrabajar los guiones que mandan y después, lo mismo, hacer el seguimiento de corrección.
¿Cuánto tiempo estuvieron trabajando antes de salir al aire por primera vez con el segmento?
Lo que era el programa Paka Paka arrancó muy al comienzo del surgimiento del Canal Encuentro, ahí no se pensaba todavía en una señal; rondaba la idea de en algún momento hacer una señal, pero lo mismo que rondó en algún momento la ley de servicios audiovisuales, o sea era una Utopía. Después empezó como a tomar forma la decisión política de lanzar la señal y ahí empezó, casi tres años antes, el trabajo de empezar a pensar. La señal salió al aire el 17 de septiembre del 2010, y todo lo que fue el 2010 y el 2009 ya contábamos con buena parte del equipo trabajando, a la que se le fue sumando después más gente.
¿Cuáles fueron y son las experiencias que se evalúan al tener que enfrentarse con guiones para una señal sin antecedentes en el país? ¿Con qué aspectos de conocimientos ya contaban y cómo se alimentaron e investigaron en otras fuentes para poder afrontar esta dificultad?
La formación de la señal, fue y sigue siendo una mixtura de raíces. No hay un modelo establecido, y tampoco nos interesa seguir un modelo, sino que se genere algo propio. El canal tiene por un lado, un eje troncal puesto en los contenidos, por ser un canal del Ministerio de Educación, pensado como una señal pública, federal, etc. y por otro lado, es un canal de televisión que respeta los códigos propios del lenguaje televisivo.
En todos los programas hay un modo político de pensar a los chicos en la pantalla que forma parte de la propuesta de educar del Ministerio de Educación. Antes de que saliera la señal al aire, además de hacer un trabajo intensivo de visualizar material, tuvimos lo que se llamó “encuentro por la infancia” que fueron una serie de charlas donde distintos especialistas contaban su experiencia, hacían recomendaciones, etc. También abrevamos en televisoras educativas de distintos lugares del mundo.
De la televisión, nos nutrimos hasta con los recursos del reality, porque si eso se puede diseccionar, uno puede sacar de ahí el recurso narrativo y aplicarlo con otros objetivos. Los guiones y cada una de las instancias del proceso creativo son una síntesis de esos dos grandes ejes: el televisivo y el educativo.
¿Cómo hacen desde el área de guión para evaluar esa difícil conjunción que tiene el canal entre educación y entretenimiento?
Es el tema más complejo y a la vez interesante. La educación tiene una cantidad de aristas, dificultades y experiencias que emergen en cada idea que se quiere trabajar. Por eso, en el proceso de gestación de contenidos, contamos con la figura de un contenidista, que es quien nos saca todas las dudas y a veces, establece cuáles son las prioridades y los abordajes, el cómo mostrarlo y cómo contarlo, corriéndonos de lo que nosotros llamamos la “bajada de línea”.
Por otro lado tenemos la otra dimensión que es la televisiva, que también tiene su complejidad. El trabajo que hacemos nosotros y que les hacemos hacer a los guionistas, es el de pensar cómo los contenidos se pueden amalgamar con una aventura, con la cotidianeidad de un personaje, etc. Creemos que en el guión hay una primera instancia donde hacer confluir naturalmente el contenido con el relato, trabajando la estructura lúdica para que se vaya tiñendo el programa con el contenido y no que aparezca la bolsa o el libro para abrir y aprender. Para nosotros la bajada de línea tiene dos características, una es lo manifiesto y la otra es lo ya dado, o sea la experiencia, el consejo que se transmite y en definitiva se impone. El tema es cómo hacer circular los contenidos pero que lo antes posible sean los propios protagonistas los que lo pongan en circulación y lo experimenten y no los adultos bajándolo. Para eso, es el entretenimiento el gancho y es donde más dificultades suele haber.
Vos tocás el tema de la dificultad cuando se trata de un consejo adulto hacia los chicos, pero desde el momento que están mediadas por la intervención de un adulto, ¿cómo se manifiestan las voces de las infancias? Es decir, ¿cómo llega el guión al chico, sin que él perciba esa intermediación?
Por un lado, existen determinadas temáticas o determinados momentos donde es importante la presencia del adulto. Por otro lado, una de las líneas filosóficas del canal es trabajar para evitar esa mediación y que sean los propios chicos los que se relaten a sí mismos. Esto lo hacemos mostrando a chicos reales de todo el país, de todas las edades y en su contexto. También a la hora de hablarles a los chicos, hay elementos narrativos esenciales que han funcionado históricamente y que aún hoy perduran, por ejemplo la empatía con personajes, un conflicto que genera una intriga por su resolución, ciertas cosas de humor, etc. Son elementos que hacen al concepto del relato, del cuento, de la historia, etc. donde uno sabe que ahí puede descansar, pero eso no singulariza un programa, hay que amoldarlo para que tenga una identidad propia. Desde donde se le habla a los chicos, es para nosotros, un entrenamiento permanente y de trabajo colectivo.
Paka Paka es una señal que llega a todo el país e incluso a otros países, ¿cómo haces, desde el guión, para llegar a infancias tan diversas y despertarles el mismo interés?
Paka Paka es una señal del ministerio de educación, pública y federal, esto hace que sea una herramienta de visibilización y democratización de voces. No es una voz hablándole a los chicos, es una pantalla que se les ofrece para que sean ellos los que se cuenten a sí mismos. Esto sucede literalmente: chicos de la Rioja, de Neuquén, del Conurbano, diciendo ésta es mi escuela, éste es mi barrio, acá juego, juego a esto, etc. También lo hacemos generando producciones en distintos lugares del país, que aunque son hechas por adultos son con la idiosincrasia de cada lugar donde se formaron. Hay también programas que arma el canal, donde la casa productora que los realiza tiene que viajar por el país para poder hacer el programa. Nuestra pantalla está llena de ejemplos, hay una serie de políticas de cómo produce el canal que apuntan a poner la pantalla a disposición para que todos hablen.
Desde el momento que sabes que son etapas evolutivas diferentes, chicos de distintas edades, ¿qué evalúas en los guiones que van a ir a Paka Paka, es decir chicos de 6 a 12 años y los que van a ir a Ronda, chicos de 2 a 5?
Hay un trabajo previo al guión que es la conceptualización, el tema del contenido. Una vez acotado eso y definido para una franja u otra, o incluso para las sub-franjas, ya que hay programas pensados para chicos de 2 a 3 y programas pensados para chicos de 4 a 5 años, y en las sub- franja de los más grandes hay programas para chicos de 6 a 9 y programas para chicos de 10 a 12; tenemos en cuenta la estructura en cada guión relativo al target específico. Existen diferentes estructuras narrativas que no funcionan en todas las franjas. Con la franja de los más chicos donde el concepto de tiempo y espacio no está incorporado, hay que tener mucho cuidado con las elipsis, los flashback o los flashfoward.
Por otro lado, evaluamos mucho el tema del vocabulario, para trabajarlo de manera correcta, lo que no significa formal o académica, sino tratando de enriquecer lo más posible el universo lingüístico de los chicos. No ser centristas, es otro de los aspectos que tenemos siempre presente, para tratar de reflejar los distintos modismos. Desde lo narrativo se tiene en cuenta la efectividad, que sean programas que los chicos tengan ganas de ver, evaluamos entonces cuáles son los recursos más atractivos para cada una de las franjas.
¿Por qué se divide la programación en estos dos grandes grupos y cuáles son los objetivos en común que tienen que tener los contenidos de ambas franjas?
Hay una primera división que tiene que ver con los ciclos educativos, hay un ciclo inicial, y hay un ciclo primario, eso el ministerio de Educación lo pensó así mucho antes de crear la señal. Los contenidos de ambas franjas son muy diferenciados y a su vez lo son los recursos narrativos que se utilizan, debido a los diferentes universos simbólicos que manejan los chicos, los imaginarios, etc. Lo que tienen en común es que no hay edad para que los chicos tengan voz propia, todos los chicos se tienen que poder expresar, y tienen que poder enriquecer su universo simbólico y cultural con la programación de Paka Paka.
¿Todos los temas pueden ser incluidos en una obra para los chicos, o hay temas que no pueden ser tratados en la sección Ronda y sí pueden ser tratados en la sección Paka Paka?
Todos los temas pueden ser tratados con la contextualización adecuada. Lo que es importante es que los chicos estén preparados contextualmente para eventualmente poder abordar algunos temas. No hay un a priori de temas que no se pueden abordar en alguna de las franjas. Si hay limitaciones temáticas, es en función de aquellos temas que los chicos para poder aprenderlos requieren de una conceptualización previa de la que aún no disponen, entonces ahí resulta imposible abordar determinados temas o utilizar determinados recursos narrativos.
¿Cómo trabaja el área de guión cuando se trata de coproducciones con otros países, donde el contenido no está realizado aún y hay que compatibilizar intereses que tiene que ver con las empresas que están coproduciendo?
Hay distintos tipos de coproducciones. En algunas, nosotros nos sumamos a una experiencia que ya tiene antecedentes, para hacer una segunda temporada, como fue el caso de La lleva, una producción colombiana, a la cual nosotros nos asociamos para hacer La lleva Latinoamérica. Los guiones ahí se readecuan un poco, por el re-direccionamiento del programa pero es en esencia el mismo.
Después hay otras coproducciones, por ejemplo una con Chile para los más chicos que se llama Horacio y los plasticines, donde ellos vinieron con la propuesta de un programa armado y nosotros nos sumamos pero a condición de poder incidir en la reformulación de determinados elementos del programa. Ahí se revisan todos los guiones, se devuelven con las correcciones y ellos los vuelven a mandar, hasta que los aprobamos. Después hay coproducciones donde no hay guión, son los micros en los cuales se establece un concepto y el trabajo se hace directamente sobre el material. Cuando se trata de adquisiciones de otros países, no hay participación, lo único que hace el canal es un trabajo de doblaje, ya que son productos cerrados.
Vos hablas mucho del trabajo en equipo cuando te referís a la señal, ¿por qué no nos contás un poco acerca de cómo está conformado el equipo en tu área?
Los equipos varían de acuerdo al programa, pero en lo que es la conceptualización o el punto de partida, estamos Cielo que es la directora, Mariana Loterszpil, que es la productora general, Valeria Dotro, que es la responsable de contenidos; según el caso está también Silvina Szeinblum, que es la encargada de contenidos de la franja de Ronda, Bea Blankenhorst, que se encarga del área de arte; Miguel Rur, que es el responsable de producción, y yo. Nunca es una mesa de los 8 o 9. Tampoco es que hay una primera reunión de conceptualización, una segunda de las líneas directrices, una tercera de trabajar con la estructura narrativa, etc; es un ida y vuelta permanente. Primero trabajamos alguna de esa gente y yo en lo que es empezar a pensar la estructura del programa; se suma el productor delegado de esa serie, que es la persona que se va a encargar de seguirla durante todo el proceso y será el nexo entre el canal y la casa productora que la va a realizar. Una vez que decantó el concepto, el formato, los ejes, etc. yo trabajo con los guionistas en lo que es el armado del primer guión. Trabajamos siempre con una política de ensayo y error y ese guión que se va generando lo hacemos circular para escuchar las otras voces. Algunas veces está en el seguimiento de los guiones quien va a ser el director de la serie, esto es necesario por si en los guiones no se refleja todo lo que se conceptualizo. Cuando los proyectos vienen de afuera, se suma otra persona a esta primera instancia, que es Yanina McKerlie, quien coordina la evaluación de las propuestas que llegan. Y ese es más o menos el equipo.
¿Cómo llega un guionista a colaborar en el área de guiones de Paka Paka?
Hay guionistas a los que salimos a buscar nosotros y hay guionistas que llegan propuestos por casas de productoras. En ambos casos nosotros no pretendemos que vengan con el bagaje para escribir los programas que el canal pide, buscamos que conozcan muy bien las herramientas del oficio y que además sean personas creativas y con humor, cosas esenciales para trabajar con chicos. Cuando llegan los guionistas los ponemos en sintonía para que entiendan cuál es el espíritu de la señal, que sepan que el hecho de que sea un canal del ministerio de educación no significa que haya que bajar línea. También trabajamos con guionistas que hacen segundas o terceras temporadas y que se encargan de potenciar situaciones que ya conocen, para la nueva temporada.
Como en los buenos viejos tiempos, con un mensaje positivo y una fusión de emoción y entretenimiento, Julián Weich retoma la apuesta de conducción los domingos por la noche.
Mientras Tomás Yankelevich define su grilla de programación tras haber vencido a Canal Trece en la carrera por el rating el primer semestre del año, Telefé estrenó el 6 de mayo a las 21 hs, con picos de casi 17 puntos de rating, Todo es Posible.
Con Julián Weich en la conducción y Nathalie Pérez como co-conductora, este mix de géneros nos recuerda el éxito de cinco temporadas consecutivas de Sorpresa y media, por su conductor, su día y horario de emisión y su afán por cumplir sueños y sorprender a la gente. Asimismo, a Justo a Tiempo o a Trato Hecho, dos programas de entretenimiento y juegos que también condujo el conductor argentino en los últimos años.
Desde 1991, Julián Weich está latente en la pantalla. Sin importar en qué canal trabaje, mantiene un coherente perfil con la clase de programas en los cuales participa. Aquel conductor que se comprometía allá por el año 1993 con Un sol para los chicosde Unicef, casi veinte años después flamea la bandera de los sueños, las sorpresas, y el entretenimiento, combinados en un programa de emisión semanal destinado a toda la familia argentina.
El programa cuenta con cuatro secciones, las dos primeras se asocian al entretenimiento, las dos restantes a la emoción:
“3 x 3”: dos o tres participantes, elegidos al azar, deberán repartir 3000 pesos a su gusto en menos de 3 horas. El dinero se divide equitativamente entre gente de la calle, un vecino y un amigo del participante. Por teléfono, la gente votará al participante que haga un uso más “creativo” del dinero. El elegido gana una cifra de ronda los 10.000 pesos.
“Verdad o verdura”: el juego incluye a los 50 participantes presentes en el piso. Las respuestas correctas sumarán dinero en el pozo. Tras una primera ronda, quedarán elegidos los 8 participantes que más respuestas correctas hayan tenido. De allí eligen a 2, que competirán por conquistar el pozo final.
“El mejor día” consiste en homenajear a un “ciudadano ilustre” o a un vecino reconocido por sus pares, su familia/amigos, sus vecinos, y hacerle pasar “el mejor día de su vida”. Normalmente el programa finaliza con la culminación de ese día y el encuentro del homenajeado con sus afectos.
“Cadena de favores”: una persona que en algún momento de su vida fue receptora de algún favor, por ejemplo la donación de órgano, contacta a aquella persona que le hizo el favor para agradecerle. De algún modo, para “devolver el favor recibido”, realiza una buena acción para otro y/o la sociedad.
Detrás de este programa semanal existe un fuerte trabajo de pre producción: viajes, variedad de locaciones, exteriores, scouting de participantes, tiempo y dinero invertido.
No obstante, en la televisión, los tiempos del aire no son los mismos del cable. Si bien la edición de los clips y las notas es impecable, las cuatro secciones no están bien definidas en la práctica y la estructura del programa es desordenada y poco clara para el televidente. De hecho, el programa no tiene una línea limitada. En las primeras ediciones, las secciones emotivas ocupaban la mayor parte del programa, mientras que en la actualidad prevalecen las de entretenimiento.
De todos modos, al margen de las críticas al programa y del manifiesto desinterés que tiene Weich por las mediciones y la popularidad, Todo es Posible entretiene y refleja historias de vida positivas. Y, aunque el formato sea reiterativo y por momentos confuso, la televisión necesita más de esto: solidaridad y diversión. Sólo resta un pequeño ajuste de tuercas.
Después de años de liderazgo indiscutido, Showmatch comenzó a perder audiencia y fortalecimiento frente a un programa de la competencia sin demasiadas pretensiones: Graduados, una tira producida por Underground que se convirtió en un éxito que fue creciendo a través de los meses.
En esta televisión tan cíclica y volátil, resulta curioso que esta ficción casi no ve la luz. Cabe recordar que la última comedia producida por Underground fue Un año para recordar, emitida por Telefé en 2011, y no fue precisamente un éxito. De hecho, las autoridades de Telefé ordenaron “apagarla” antes de tiempo. Underground entonces se preparaba para hacer una segunda temporada de El tiempo no para, aquella tira para adultos que se emitió por la pantalla de Canal 9 en 2006.
Sin embargo, sobre fines del año pasado, y gracias a la asociación con Endemol, la productora encabezada por Sebastián Ortega comenzó a preparar la producción de Graduados para Telefé. Un proyecto sin demasiadas pretensiones ni expectativas debido al mal año que la emisora tuvo.
Se trataba además de una historia que tenía al frente a tres actores que significaban un riesgo: Nancy Dupláa, Luciano Cáceres y Daniel Hendler. Dupláa venía “enfriada” en la pantalla después de trabajar en Socias en el 2008, y además con ciertos prejuicios que se tenían sobre ella debido a sus convicciones políticas. Sin embargo, cabe destacar que su elección no es hecha al azar: Dupláa es una ex ídolo juvenil debido a su protagónico en Montaña Rusa en 1994.
Cáceres había tenido un año importante gracias a su personaje en El elegido, pero sin ser protagonista. Y Hendler es un actor de cine, querido por muchos productores del medio pero que en televisión nunca había hecho un éxito. Su currículum en la pantalla chica incluía participaciones especiales en ficciones y un semi protagónico en Aquí no hay quien viva, la sitcom que Telefé emitió sin repercusión en 2009. Lo cierto es que ya pasada la mitad de este 2012, todos concuerdan en que Graduados es el programa éxito de la televisión local.
Hay un cóctel de elementos que hace que esta tira sea un éxito. Para empezar, se trata de la primera comedia no costumbrista en muchos años. Y el público hace tiempo decidió que no quiere ver, al menos por el momento, costumbrismo en las comedias. Alguien que me quiera, la comedia producida por Pol-ka en 2010, fue la última. Y su resultado no fue bueno.Graduados es una comedia simple, que tiene personajes e historias para poder cautivar a todos los públicos.
Los secretos son elementos claves que hacen a la fórmula de cualquier telenovela exitosa. Secretos que se tienen entre los personajes y que el público no conoce, pero sabe que están. Y luego están los más importantes para mantener a la audiencia expectante, y son aquellos de los cuales el público es cómplice y tiene conocimiento de ellos, pero los personajes no. Estos son los más relevantes porque mantienen al público con la expectativa de cuándo van a ser contados, y en los libretos continuamente se generan situaciones límites para que se descubran. Pero eso, por supuesto, lo dejan para momentos importantes. Graduados tiene esto y apuesta al más exitoso de ellos utilizados en un culebrón clásico: la paternidad confundida.
Haciendo referencia a la realización y libreto, Graduados tiene un lenguaje muy atractivo que está cuidado hasta el detalle. Pasando por la iluminación, vestuario y hasta en los propios textos, hay un subcódigo para toda una generación; aquella que vivió su juventud a fines de los años 80 y comienzos de los 90. En los diálogos, la forma en que se comportan los personajes, los contínuos flashbacks al pasado, con los cuales el público se siente identificado y despierta cierta “nostalgia”.
Pero lo interesante de éste último punto referente a las recurrencias al pasado, es que no se trata sólo de contextos que marcaron a una juventud se esa época, sino a público de todas las edades. Un ejemplo es cuando hicieron la recreación de Feliz Domingo, el programa conducido por Silvio Soldán. Es cierto que quienes participaban del programa eran adolescentes, pero el show era multitarget y visto por una audiencia mucho más amplia que la joven.
La musicalización no es menor, y esto sí es un guiño más explícito que contribuye al aire que se respira cuando se ve la tira. Todos los temas para generar climas o transiciones hacen referencia a la época. Charly García, Los abuelos de la nada, Sumo y otros son constantes.
A diferencia de otras ficciones donde los protagonistas son la clave del éxito, aquí los personajes secundarios cumplen un rol fundamental. Como ya se mencionó antes, son los que amplían el target para que la ficción no sea vista sólo por personas entre 35 y 45 años. El personaje que interpreta Juan Leyrado está claramente puesto para simpatizar a los más adultos. Al igual que los interpretados por Mirtha Busnelli y Roberto Carnaghi, dos personajes muy bien caracterizados en sus costumbres y comportamientos. Gastón Soffritti, el ex galancito de Patito Feotampoco es casualidad. Su personaje e historia está puesta al servicio de los más chicos y a la simpatía de los más adultos. Soffritti no hace un protagónico desde el éxito de la tira producida por Ideas del Sur en 2007 – 2008, pero su imagen aún está intacta para los más chicos, sobre todo por las repeticiones que Patito Feo tuvo a través de las distintas señales de Disney Channel.
Otro acierto del elenco fue la elección de Paola Barrientos como una psicóloga algo neurótica, y mejor amiga del personaje de Nancy Dupláa. Barrientos viene con una imagen de mucha repercusión debido a las campañas de Banco Galicia, y que tuviera un cuasi protagónico en una ficción era cuestión de tiempo. Su personaje trata una temática que no es menor en estos momentos: quiere tener un hijo a través de fecundación asistida con un personaje homosexual, interpretado por Juan Gil Navarro (de las únicas veces en que un personaje con esta condición es interpretado por un actor de tanto peso en televisión). Este tipo de temáticas que son usadas en momentos de polémica y debate a nivel social, terminan siendo un punto de atracción para la historia.
La caricatura también está presente a través de temáticas y situaciones, pero su mayor exponente es el personaje de Mex Urtizberea, quien le aporta el mayor elemento de comedia a la historia. Urtizberea hace de un eterno hippie, que aparece disfrazado en la caracterización y que supuestamente vivió su adolescencia en los 80. A diferencia del resto de los actores que casi todos rondan los 40 años, Mex es algo contrario ya que nació en 1960. Esto también es parte de la mentira de su personaje.
Graduados claramente marca una vuelta atrás en las ficciones en tira, donde se vuelve a la comedia clásica pero en tiempos modernos, y recurre a las fórmulas del culebrón puro. Y es el éxito de la televisión en este 2012.
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Para seguir leyendo:
“Los guionistas de Graduados, en primera persona”: En el marco del ciclo de charlas con guionistas de TV organizado por la Sociedad General de Autores de la Argentina (“Un buen guión para una buena televisión”), Ernesto Korovsky, Gabriela Bono, Silvina Fredjkes, Alejandro Quesada, Ana Goldemberg, Martín Méndez y Santiago Martorana explicaron por qué la serie “Graduados” se ha convertido en un puente entre dos generaciones. Leer más
El nuevo reality de talentos de Telefé ya es parte de la grilla de programación y, con alto rating, se consolida como uno de los preferidos de la audiencia.
La Voz Argentina, nueva apuesta de Telefé para este año basada en el formato The Voice de la NBC, debutó en junio en la pantalla del canal. Con el rating a su favor, parece ser que este producto se posiciona como uno de los preferidos por el público, y el gran ganador de los domingos. Incluso, dándole batalla al programa de Jorge Lanata, del canal de la competencia.
Sin embargo, La Voz Argentina todavía no nos ha demostrado ser diferente del resto de los realities de talentos que ya conocemos. Con formato de cuatro jurados celebrities de la canción Latinoamericana, este programa se asimila a su competidorSoñando por Cantarde Canal 13. Y su condición federalista lo hace parecido a su antecesor Talento Argentino, emitido también por Telefé.
Y si bien los números acompañan y el programa entretiene con los talentos que se presentan de todo el país, aún no podemos vislumbrar la originalidad del formato adquirido por el canal. Personas que sueñan con llegar a ser artistas o famosos y argumentos poco sólidos utilizados por los jurados para conquistar a los participantes nos remiten a los formatos caza talentos de nuestro país y del resto del mundo. Y nos hace esperar un poco más…
Incluso la figura de Marley, conductor fetiche de este tipo de programas junto a Mariano Peluffo en Telefé, está un poco desdibujada. Por el momento sólo lo vimos acompañando a los familiares de los participantes; bastante poco para la interacción a la que estamos acostumbrados de él. ¿Será Marley sólo una marca registrada que favorece el programa o nos propondrá algo más? Tendremos que esperar a las próximas emisiones.
Lo que no podemos negar es que La Voz Argentina es uno de los pocos programas dentro de la televisión de nuestro país que imparte valores. Luchar por los sueños, no darse por vencido, perseverar, son algunos de los conceptos que sobresalen de la performance de los participantes. ¿Suena cursi? Puede ser… pero en una televisión donde prima la agresión y la vulgaridad, que un programa revalorice otros mensajes no es moneda corriente y es meritorio para que se destaque.
La Voz Argentina sin dudas entretiene. Pero no alcanza, queremos más. ¿Habrá que esperar a la próxima etapa o pasará a ser un programa que nos dé más de lo mismo?
El Centro de Información del Observatorio de la TV (Universidad Austral, Facultad de Comunicación) emite mensualmente esta publicación electrónica, a fin de brindar asesoramiento y sugerencias a canales, productoras e interesados en la industria de contenidos televisivos.
La Voz Argentina, ¿nuevo formato o más de lo mismo?La Voz Argentina, nueva apuesta de Telefé para este año, basada en el formato The Voice de la NBC, debutó en junio en la pantalla del canal. Con el rating a su favor, parece ser que este producto se posiciona como uno de los preferidos por el público, y el gran ganador de los domingos. Incluso, dándole batalla al programa de Jorge Lanata, del canal de la competencia. Leer más
Una baja en las cifras de Showmatch: La temporada parece decaer y la lucha por el rating no favorece a Canal 13. Los rumores crecen y las especulaciones acerca de posibles escenarios son inminentes: la introducción de Francisco Tinelli, el hijo del conductor, al certamen, y la posibilidad de terminar el programa antes de lo pautado, son algunas de los rumores que corren por los pasillos de Ideas del Sur. Leer más
Susana, 25 años de TV: Es la fidelidad del público a través de los años lo que mantiene a Susana en un nivel casi constante de éxito, a pesar de las bajas en el rating de los últimos tiempos. Pero por muy fiel que sea un público a lo largo de los años, todas las fórmulas pierden peso… quizás llegó la hora de una renovación en el formato. Leer más
La revelación 2012: Graduados claramente marca una vuelta atrás en las ficciones en tira, donde se vuelve a la comedia clásica pero en tiempos modernos, y recurre a las fórmulas del culebrón puro. Y es el éxito de la televisión en este 2012. Leer más
Todo es posible, y una TV con valores también: Desde 1991, Julián Weich está latente en la pantalla. Sin importar en qué canal trabaje, mantiene un coherente perfil con la clase de programas en los cuales participa. Aquel conductor que se comprometía allá por el año 1993 con “Un sol para los chicos” de Unicef, casi veinte años después flamea la bandera de los sueños, las sorpresas, y el entretenimiento, combinados en un programa de emisión semanal destinado a toda la familia argentina. Leer más
La newsletter es gratuita. Desde junio de 2011, todas sus ediciones están disponibles en el sitio http://newsletterotv.blogspot.com/ y en nuestro blog (solapa Publicaciones). Para recibirla mensualmente en su casilla de correo electrónico, por favor solicitarlo vía mail a observatorio@austral.edu.ar
La especialista en Media Management nos habla sobre la relación medios-tecnología y el reto del momento: adaptarse al cambio tecnológico constante. Según Pis Diez, la creatividad y una cultura organizacional predispuesta al cambio son las claves.
¿Cuál es el principal desafío que enfrenta hoy la industria de los medios?
El desafío es adaptarse a un nuevo entorno estratégico definido no sólo por la evolución en los modelos de contenidos y en la relación de los usuarios con los contenidos sino y principalmente por el cambio tecnológico. Estamos acostumbrados a pensar la industria de los medios en términos de contenidos, pero se trata de una industria que es tanto cultural como tecnológica. No sólo porque debe su misma existencia a las invenciones de la tecnología -de la imprenta a la tablet – sino porque cada avance tecnológico genera nuevos productos, nuevos sectores y también nuevas inversiones de tiempo y de dinero por parte de la audiencia y de los anunciantes. La relación medios-tecnología es simbiótica y el cambio constante de la tecnología genera un reto clave para la estrategia de los medios: la adaptación.
En este contexto, ¿qué sucede con los contenidos?
Aparecen nuevos modelos de producción y de consumo. De un modelo de contenidos masivos –productos pensados y dirigidos a audiencias amplias- hemos pasado a contenidos especializados dirigidos a audiencias segmentadas y ahora aparece una tercera categoría o modelo: los contenidos participativos, las redes sociales: blogs, wikis, tweets, foros, fotos y videos compartidos, etc. En este nuevo modelo se combina el contenido profesional con el generado por los usuarios, donde las funciones de comunicación y comunidad son tan importantes como el contenido.
¿Acaso ya no habrá lugar para los contenidos masivos?
En los contenidos se da un proceso iterativo, similar al que se da en la tecnología. Emerge un nuevo modelo que desplaza pero no destruye al anterior. Además, olvidarse de la audiencia masiva no significa olvidarse de la masa crítica sino que los mercados se construyen de otro modo.
En lugar de contenidos que promedien el gusto de todos se buscarán contenidos especializados pero que puedan ser amplificados gracias a redes globales de distribución. Pueden construirse alrededor del talento, de las licencias de formato o de producto, como es el caso de las franquicias.
En este contexto, ¿qué habilidades necesita hoy el profesional de los medios?
Si hasta hoy el foco estaba en las competencias relacionadas con el contenido –cómo escribir un buen guión o contar con imágenes una buena historia- hoy son igualmente importantes las competencias organizacionales: cómo gestionar un proyecto, cómo liderarlo, cómo construir marca y sobre todo cómo compartir el conocimiento generado por la experiencia. Para esto, la capacitación es clave. Los profesionales y las organizaciones necesitan mucha creatividad y también mucha flexibilidad. No se trata sólo de adaptarse sino de adaptarse con recursos escasos.
¿Qué necesita una empresa para adaptarse a este nuevo entorno?
Necesita mucha creatividad y una cultura organizacional predispuesta al cambio. El problema de las empresas de medios es la inercia. En entornos estables, una empresa líder concentra sus recursos en fortalecer sus competencias centrales. Allí es donde focaliza las estructuras, los procesos, los recursos. Cuanto mayor es el éxito, más confiada se siente la empresa con estas estructuras y procesos y aparece entonces la inercia. La inercia no es un problema hasta que hay un cambio tecnológico fuerte y el mercado cambia y demanda a las empresa a cambiar, a adaptar sus procesos y sistemas. Esto no es nada fácil, exige reinventarse a sí mismo.
¿Cómo prepararse para el cambio?
Para los medios la creatividad es una necesidad estratégica, por la misma naturaleza de los bienes culturales: la necesidad de crear productos únicos y nuevos todo el tiempo. Pero hoy, en un entorno turbulento, las organizaciones necesitan ser más creativas y generar una cultura organizacional predispuesta al cambio. Aquellos que ocupan cargos de gestión deben asegurarse no sólo de que las empresas se adapten a la tecnología y a los cambios en los modelos de contenido sino que deben asegurar también un microclima, un entorno laboral que favorezca la creatividad como proceso social.
¿Cuáles serían las claves de esta cultura creativa?
Las claves son la motivación, el compromiso y dar la autonomía necesaria a algunas personas o equipos dentro de la organización para que puedan experimentar, explorar nuevas soluciones, asumir riesgos y compartir luego la experiencia con el resto. En este sentido, creo que las empresas de medios ya establecidas en el mercado tienen todos los recursos para innovar y ser exitosos: talento, trayectoria, credibilidad, marca. Sólo necesitan descubrir y potenciar las reservas de creatividad: revisar las tareas, los puestos de trabajo y los mecanismos de control y de comunicación interna de modo que no solo no obstaculicen sino que apoyen y fomenten la creatividad.
El próximo viernes 24 de agosto, de 17.30 a 19.30 hs, se llevará a cabo una mesa redonda sobre el trabajo periodístico en televisión. La mesa estará formada por Néstor Sclauzero, conductor de Radio Rivadavia y Canal Metro; Silvina Márquez, corresponsal de Zweites Deutsches Fernsehen (Alemania); Alejandro Rost, Universidad de Comahue, Río Negro; y Emiliano Gatti, conductor y productor de Canal 10, Río Negro (a confirmar). La mesa estará moderada por Hugo Alonso, periodista del diario Río Negro. La actividad tendrá lugar en el salón del diario Río Negro, ubicada en 9 de julio 733, General Roca, Río Negro. Acceso libre y gratuito. Cupos limitados previa inscripción. Para inscribirse completar el formulario online.
La actividad es organizada por el Foro de Periodismo Argentino (FOPEA), la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Comahue y el Diario Río Negro en el marco del centenario del Diario Río Negro.
Acerca de los participantes:
Néstor Sclauzero: Actualmente es conductor del programa ¿Cómo es…? de Radio Rivadavia, columnista especializado en actualidad de El Colectivo del mismo medio, conductor del ciclo UBA XXI de Canal 7. También es colaborador free de Antena 3 (Madrid, España), profesor titular en las universidades de Belgrano, Abierta Interamericana y Palermo, ex conductor del noticiero de América Noticias de Canal 2 América TV y del noticiero nocturno de la señal de cable Canal 26.
Silvina Márquez: Desde 2004 es periodista y productora del canal de televisión pública de Alemania ZDF (www.zdf.de), a cargo de Argentina, Uruguay, Paraguay, Antártida, Malvinas y ocasionalmente colabora en coberturas en Chile, Colombia y Venezuela. Entre 1998 y 2004 fue corresponsal en Argentina del servicio en español de DPA (Agencia Alemana de Prensa). En Alemania trabajó como periodista, conductora y realizadora, entre otros, para la cadena de televisión pública de Alemania para el exterior, Deutsche Welle. A lo largo de su carrera ha realizado trabajos free-lance para otros canales de televisión de Europa y Estados Unidos y también realizó colaboraciones para diarios y emisoras de radio.
Alejandro Rost (Río Negro): Es Doctor en Comunicación y Periodismo por la Universidad Autónoma de Barcelona, cuenta con experiencia profesional como periodista, redactor y editor en el diario Río Negro (1991-1999). Ha publicado en coautoría “Periodismo digital en la Argentina: diseño, interactividad, hipertexto y multimedialidad” (2008) y “Periodismo en la Patagonia. Cambios en la presentación escrita y visual del diario Río Negro 1980/2000” (2004). Se desempeña desde 1998 como docente de periodismo en la Universidad Nacional del Comahue, de la que es Profesor Adjunto Regular desde el 2012.
Emiliano Gatti: Desde 2010 es periodista en el diario Neuquén y Río Negro Valley y productor y conductor del programa Juntos para sumar que se emite por Canal 10 de Río Negro. Hace 17 años que es conductor y productor del programa Titulares 10 que se emite por Canal 10 de Río Negro. También hace reemplazos de la primera y segunda edición de los noticieros centrales de ese canal. Se le reconocen premios como el Premio Fund TV por la 1er edición del Noticiero (2011), el Premio Raíces 2011 y el Premio Quijote de Oro 2012 al programa JUNTOS PARA SUMAR.
Hugo Alonso: Es periodista del Diario “Río Negro” desde diciembre de 1998. Desde fines de 1999 se desempeñó a cargo de la Agencia General Roca del diario. Desde febrero de 2006 es editor de la Sección Política de “Río Negro”. Desde noviembre de 2008 es además editor responsable del periódico “La Comuna” de General Roca.
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