Adaptándose a los nuevos tiempos. Cinco dudas sobre la televisión cultural (artículo de Néstor García Canclini, Revista TELOS)

28 06 2010

(*) Néstor García Canclini es filósofo y antropólogo.Desde 1980 es profesor-investigador en el Departamento de Antropología de la Universidad Autónoma Metropolitana de México (Iztapalapa), donde dirige el programa de Estudios sobre Cultura Urbana.

Durante el bienio 2001-2002 ha coordinado el proyecto de la OEI “Pensar Iberoamérica: las culturas Iberoamericanas en el siglo XXI”.

El texto publicado en el N° 77 de la Revista Telos (octubre-diciembre de 2008) reflexiona acerca de las principales cuestiones suscitadas por la televisión cultural: su definición y atractivo, su naturaleza democrática y la diversidad de sus contenidos. Finalmente, se plantea cómo hacer una televisión cultural en esta época de convergencia digital.

Sus fragmentos más significativos:

  • “En una visión antropológica, la cultura no es un conjunto distinguido de bienes, como las obras de arte o los libros, sino la dimensión que da significado a todas las prácticas sociales”.
  • “Todas las industrias son susceptibles de ser analizadas en su aspecto cultural si, además del objeto y el proceso material de su fabricación, consideramos los significados que lo acompañan (…)”
  • “Si aplicamos este argumento a la televisión, admitiremos no sólo que todos los canales –no importa de qué se ocupen– son culturales, sino también que aún los mensajes que parecen prescindibles o accesorios, como la publicidad comercial, son cultura“.
  • La televisión llamada cultural intenta preservar una escena más autónoma, no tanto frente a presiones religiosas o políticas, sino más bien tomando distancia de los condicionamientos comerciales.
  • La importancia de los factores económicos y de la producción colectiva, incluso en las denominadas televisiones culturales, las aproxima a las comerciales o masivas. No sólo las asemeja el carácter cultural de unas y otras, sino también sus condiciones materiales y sociales de producción. Todos los canales son culturales y todos necesitan un soporte económico, tecnológico y una estructura productiva propia
  • Las encuestas de rating acostumbran relacionar las cifras mayoritarias con entretenimiento, placer y “lo que a la gente le gusta”, considerando el gusto como un hecho natural. La consagración de lo dado en la sociedad como natural, como resultado de elecciones libres no condicionadas, se vuelve argumento de calidad. Más aún, de ejemplo democrático: si la mayoría prefiere las telenovelas, las series, los reality shows, ¿por qué no respetar sus opciones? Esta sacralización de lo existente opone para siempre la televisión comercial con rating masivo, que da a la gente lo que le gusta –entretenimiento–, frente a las televisiones culturales que ofrecen programas sesudos, de crítica y aburridos. ¿Cómo superar esta disyuntiva? No hay forma de hacerlo si la encaramos desde un puritanismo aristocrático e intelectual, o sea suponiendo que los canales culturales serán superiores en la medida en que se desinteresen por el dinero, el volumen de rating, y dando por descontado que la crítica y la calidad estética ligada al nivel intelectual deben distinguir a una televisión que merezca el nombre de cultural.
  • Al sufrir menos las coacciones mercantiles como compulsión al éxito inmediato, al no estar obligada a usar formatos con éxito probado, la televisión pública puede experimentar con la potencialidad expresiva del medio. No se trata, dice Jesús Martín Barbero, de crear franjas de programación con contenido cultural o político, sino de «darse la cultura como proyecto que atraviesa cualquiera de los contenidos y los géneros». No se trataría de asegurar la calidad transmitiendo la cultura ya distinguida, sino con «una concepción multidimensional de la competitividad: profesionalidad, innovación y relevancia social de su producción» (Martín Barbero, 2001, pp. 15-16).
  • Exigir una legislación de medios y telecomunicaciones que coloque en el lugar protagónico los intereses públicos y la participación de los ciudadanos y trabajar con los legisladores de todos los partidos para que otorguen más frecuencias a la radiotelevisión pública, gracias a la convergencia digital, y se amplíen los fondos necesarios. Nuestra tarea como comunicadores, investigadores, creadores culturales y audiencias es imaginar un espectro de televisiones en las que la cultura, el debate político razonado y la comunicación plural con el mundo conviertan la televisión, en esta época de “post-televisión”, como algo más que un paquete de entretenimientos digitalizados que simulan el conocimiento, la felicidad y la participación.
  • Una televisión democrática no se hace sin consumidores que pidan y expresen sus demandas como ciudadanos. La figura del defensor del televidente es útil para que los receptores defiendan sus derechos e interpelen a las empresas, a los locutores, a quienes nos entretienen e informan. Pero esta interacción desde los ciudadanos será limitada si sólo ocurre en canales culturales o públicos y no en los comerciales y, aun cuando logremos que exista defensa del televidente en estos últimos, será ocasional si la mayoría de los receptores ejerce su libertad sólo a través del zapping y el pay per view. No tengo tiempo aquí más que para señalar un desequilibrio latinoamericano en este asunto. Somos una de las regiones con mayor avance en los estudios de recepción televisiva que han mostrado sofisticadamente que toda recepción es producción e interacción (Orozco, 2002). Pero casi no existen defensores del televidente, ni organizaciones autogestivas de receptores para sostener sus derechos.

    Leer artículo completo en Revista TELOS, Cuadernos de Comunicación e Innovación





    5 de julio de 2010:16° edición de los premios Fund TV

    23 06 2010

    Fund TV es una institución privada sin fines de lucro. Desde 1992, se propone mejorar el impacto educativo de los contenidos televisivos.

    Los Premios Fund TV promueven y destacan a los programas televisivos y a las piezas publicitarias que  brindan contenidos de calidad desde las pantallas.

    Bases de la 16° edición de los premios Fund TV

    Hasta el 30 de marzo, los interesados en participar pudieron inscribirse. Durante el mes de mayo, los miembros del jurado Fund TV 2010 se reunieron para evaluar y seleccionar a los programas ganadores, de acuerdo con los criterios de evaluación de calidad televisiva de Fund TV.

    Los nominados a los Premios Fund TV 2010 serán distinguidos el 5 de julio en el Marriott Plaza Hotel. La entrega de premios será emitida en vivo por el canal Volver.





    Newsletter junio 2010

    23 06 2010

    El Centro de Información del OTV emite en forma mensual una newsletter que brinda asesoramiento y sugerencias sobre contenidos televisivos.

    Acceda al último ejemplar haciendo click en el siguiente enlace: newsletter junio 2010.





    Índice de Calidad Televisiva 2009

    23 06 2010

    A través del Índice de Calidad Televisiva (ICT), el OTV evalúa las variables de la calidad de los distintos programas emitidos por los cinco canales de aire (Telefé, Canal 13, Canal 9, América y la Televisión Pública) durante el prime time (lunes a viernes de 20 a 24).

    El ICT se basa en tres pilares:

    - Variedad: tipo de programación.

    - Calidad técnica: escenografía y decorados; iluminación y tratamiento de la imagen; presentador/actuaciones; tratamiento del sonido; encuadre, cámara y montaje.

    - Adecuación a la realidad: lenguaje; grados de verosimilitud; valores/disvalores.

    Haciendo click en los siguientes enlaces, podrá descargar los Índices de Calidad Televisiva elaborados por el OTV durante los últimos meses del 2009.

    Índice de Calidad Televisiva-Julio/Agosto 2009

    Índice de Calidad Televisiva-Septiembre/Octubre 2009

    Indice de Calidad Televisiva-Noviembre/Diciembre 2009





    ¡Queremos oír tu voz! Primera serie de encuestas a televidentes

    7 06 2010

    A partir de este post y con frecuecia quincenal, publicaremos una serie de encuestas en torno a un eje temático. Los resultados obtenidos representan información actualizada  para el Observatorio de la Televisión, que será muy útil en los Índices Relativos de Calidad Televisiva, en la newsletter, en artículos del blog y en demás publicaciones.

    Agradecemos su participación consciente y responsable.

    Los invitamos a participar, a dejar sus sugerencias y comentarios y a difundir estas encuestas entre sus contactos.





    Alejandro Malowicki: “cuidemos los valores que comunicamos, desde lo adulto, a la infancia”

    6 06 2010

    (*) Alejandro Malowicki es director de cine y TV. Preside el Observatorio Nacional del Audiovisual para la Infancia y Adolescencia y la Asociación de Productores de Cine para la Infancia (APCI).

    La televisión abierta sigue siendo el más importante medio de difusión en la Argentina. En consecuencia, los responsables de la programación televisiva deben tomar conciencia de qué influencia ejercen los contenidos que aprueban, diseñan y emiten, especialmente cuando se dirigen a las generaciones más jóvenes.

    Por Carolina Roncarolo

    “La televisión de aire que llega a todo el país es una frecuencia nacional. A quienes usufructúan dicha frecuencia para emitir su programación les toca una responsabilidad de orden público, sean empresas del Estado o privadas. Deben ser conscientes de que son un medio y un servicio público”. Con estas premisas Malowicki inició una vasta exposición acerca de muchos aspectos que actualmente no son tenidos en cuenta por algunos responsables de nuestra programación televisiva.

    Vale la pena considerar sus ideas como críticas constructivas que no generalizan ni condenan la labor de quienes producen y emiten contenidos en nuestra televisión abierta. Por el contrario, pretenden abrir las puertas a un diálogo que incentive a emisores y  receptores televisivos a reconsiderar la relación que establece la televisión con su audiencia, y viceversa.

    El presidente de APCI puntualizó que la falta de responsabilidad por parte de los que diseñan los contenidos televisivos reside en la escasa o nula consideración hacia aquellos espectadores que no tienen un nivel de educación suficiente  para  discernir entre los conceptos constructivos y los conceptos perjudiciales presentes en un determinado programa.

    A su vez, manifestó que “la infancia en los medios televisivos de aire de alcance nacional está lejos de ser analizada, vista y protegida como debe ser, como está previsto en la Constitución Nacional y en la Declaración Universal de los Derechos del Niño, que es aceptada por nuestra Constitución”.

    En cuanto a una programación específica dirigida a la infancia, Malowicki postuló que “el único programa que tiene un segmento horario dedicado enteramente a ella es el Canal 7, televisión pública“.

    Luego, especificó que “los otros canales ignoran en su totalidad la existencia de la infancia como espectadores. Con lo cual, no están satisfaciendo ni cumpliendo con una de sus obligaciones fundamentales como emisores públicos. Para ellos la infancia es únicamente, y lamentablemente un objeto de consumo y de ninguna manera son sujetos de derecho“.

    El presidente del Observatorio Nacional del Audiovisual para la Infancia y Adolescencia ponderó el artículo 17 de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. Señaló su importancia para la integración de la programación televisiva dedicada a la infancia, no solamente para los canales de aire, sino para todo el espectro televisivo.

    Malowicki aclaró que el Observatorio ha apoyado dicha ley: “Estamos convencidos de que, una vez que pueda ser puesta en su efectividad total, vamos a tener un espacio donde trabajar para mejorar y también para enriquecer sus propuestas”.

    Cabe mencionar que la labor del Observatorio se puso en marcha en septiembre de 2009. Constituye una herramienta que es totalmente nueva e inexistente en Latinoamérica. El proyecto permitirá ir conjugando todo lo que sucede en Argentina en cuanto a los medios audiovisuales, no solamente la televisión, sino también el cine. Es un lugar que tiene que ver con lo pedagógico y lo educativo y, fundamentalmente, con la información dura (estadísticas).

    El Observatorio APCI se propone tratar de difundir información que fomente el derecho, el deber y la obligación de proteger a la infancia. Malowicki enfatiza su rol dentro de la sociedad: “consideramos que un acercamiento socioafectivo hacia la infancia es básico para quien algún día se proponga seriamente hacer un programa o una producción audiovisual destinado a ella. Va a ser bueno que recurra a materiales que le otorguen información acerca del espectador al que se quieren dirigir”. Y, en ese sentido, postuló que “todos los que estamos en los medios debemos hacer un esfuerzo enorme para no dejar ausente a la infancia en nuestros trabajos, y fundamentalmente tratar de que los usuarios de nuestros medios tengan acceso a materiales que les permitan conocer mejor la infancia”.

    Más información:

    Leer entrevista completa con Alejandro Malowicki (descargar archivo PDF de 8 páginas)









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